Viajó 1.000 km a Buenos Aires para contar lo que pasa en Goya y dejó a todos en silencio
¿Qué fue lo que contó el trabajador correntino que viajó a Buenos Aires y por qué su testimonio dejó a los diputados sin palabras?
Germán Timoteo Pucheta, un ex trabajador de la fábrica textil Emilio Alal de Goya, viajó hasta la Cámara de Diputados de la Nación para exponer la situación de los cientos de empleados que quedaron en la calle tras el cierre de la planta. Su testimonio dejó al descubierto una crisis social y laboral que ya se cobró una vida.
Pucheta participó de la reunión informativa "Crisis industrial, importaciones y despidos", convocada por la Comisión de Economía de Diputados. Allí relató que el cierre de la última fábrica textil de Goya dejó a los trabajadores sin empleo, sin indemnizaciones y con escasas posibilidades de reinsertarse en una ciudad con poco consumo.
El relato que estremeció a los diputados
Durante su exposición, el ex empleado contó la historia de un compañero de 62 años que pasó más de tres décadas reparando las máquinas de la fábrica. Tras el despido, el hombre comenzó a atravesar problemas de salud mental y tiempo después se quitó la vida.
"A los pocos días de que nos despidieran empezó a tener problemas psicológicos. La familia lo acompañó y estaba haciendo tratamiento, pero llegó un momento en el que no aguantó", relató Pucheta con la voz quebrada.
El trabajador aclaró que no promueve hechos de violencia ni enfrentamientos, pero advirtió que la situación social se volvió insostenible. Y lanzó una frase que resonó en el recinto: "Por mucho menos, De La Rúa se fue en helicóptero. ¿Qué le pasa a la gente que no sale a la calle? Tampoco quiero que salgan para que los repriman, pero esto no se aguanta más. Para mí es insostenible".
Sin respuestas y sin salida
Pucheta tiene 44 años, trabajó durante 22 años de manera registrada y es padre de tres hijos. El menor cuenta con un certificado de discapacidad. Desde el cierre de la planta intenta encontrar una salida laboral, pero la ciudad no ofrece oportunidades.
"Que me expliquen cómo tengo que reinventar", reclamó el correntino, que sigue esperando una respuesta que nunca llega. Su caso es el de cientos de trabajadores que quedaron atrapados por el cierre de la última fuente de trabajo textil de Goya.