¿Víboras en invierno? El viento norte las despierta y ya aparecieron en una casa de Jujuy
¿Pensabas que las víboras solo aparecen en verano? El viento norte cambió las reglas y un hallazgo en una casa de Monterrico sorprendió a todos. Conocé por qué salen y cómo actuar.
Un hallazjo inesperado en el baño de una vivienda en Monterrico encendió las alarmas: una víbora apareció en pleno invierno. El fenómeno, impulsado por el viento norte, tiene una explicación científica que despeja mitos.
El biólogo Eduardo Vargas, del Centro de Atención de la Fauna Autóctona de Jujuy (CAFAJu), aclaró que las altas temperaturas atípicas de los últimos días provocaron que estos reptiles de sangre fría salgan de sus refugios para regular su metabolismo. "Cuando se eleva un poquito la temperatura ambiental, empiezan a salir y aprovechan ese calor", explicó.
¿Por qué no se alimentan en invierno?
Vargas detalló que, aunque salen a tomar temperatura, no buscan comida. "Ellas saben que estamos en época de frío y que no van a poder metabolizar lo que coman. Por eso salen solamente a tomar un poquito de temperatura", señaló. El viento norte, con sus jornadas cálidas, es el principal disparador de estas apariciones.
La víbora de Monterrico: inofensiva y común
El ejemplar retirado de la casa era una falsa yarará, una especie sin peligro para las personas. "Son las serpientes más comunes que podemos encontrar y son inofensivas. En algunos casos pueden tirar un mordisco al aire para ganar espacio, pero generalmente no lo hacen", aseguró el especialista.
¿En qué barrios de Jujuy es más frecuente verlas?
Vargas indicó que los episodios se concentran en zonas cercanas a áreas rurales. "En el casco céntrico es bastante difícil. Lo vemos más en barrios como Bajo La Viña, Alto La Viña, Cuyaya, Moreno o sectores de Los Perales", puntualizó. Una serpiente puede ingresar a una vivienda sin ser detectada y permanecer escondida días, hasta que el calor la saca.
¿Cuántas especies peligrosas hay en Jujuy?
De las aproximadamente 40 especies de serpientes en la provincia, solo cuatro son potencialmente peligrosas: yarará, yarará chica, cascabel y coral. "Lo que casi siempre encontramos son serpientes inofensivas", remarcó Vargas.
El biólogo pidió no matarlas, ya que cumplen un rol ecológico clave al controlar roedores. "Incluso las peligrosas ayudan a mantener controladas las poblaciones de roedores", detalló. La recomendación es contactar a personal capacitado para su rescate y liberación en un ambiente adecuado.