Vicerrectora de la UNNOBA reveló la cruda realidad: “Elegimos entre arreglar un baño o un techo”
Entre arreglar un baño o un techo: la dura decisión que deben tomar en la UNNOBA por la falta de fondos. La vicerrectora contó cómo la crisis afecta hasta los salarios docentes.
En el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria, la vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), Florencia Castro, describió la asfixiante situación presupuestaria que atraviesa la institución. “Muchas veces tenemos que estar eligiendo si hoy se arregla un baño o si mañana se arregla un techo”, confesó en una entrevista con Canal 10.
¿Qué reclaman los universitarios?
En la UNNOBA, en Junín, la actividad se concentró en el Edificio Elvira Rawson de Dellepiane, donde por la mañana hubo una jornada de visibilización abierta a la comunidad, bajo la consigna “#CumplanLaLey: por la educación pública, la universidad y la ciencia argentina”.
El reclamo tuvo a una de las voces principales en la vicerrectora. En una entrevista con Canal 10, la funcionaria académica expresó su tristeza por tener que “salir nuevamente a la calle” para reclamar el cumplimiento de una ley, en lugar de estar en los laboratorios o en las aulas.
El impacto del recorte presupuestario
Castro fue muy gráfica al explicar cómo afecta el recorte de fondos (un 45,6% de caída real) al funcionamiento diario de la universidad. La vicerrectora aclaró que el pedido no es por recursos extra, sino por una actualización básica frente a la inflación. En cuanto a salarios, detalló que un docente ayudante que recién ingresa gana apenas 200.000 pesos, y lo que se busca es que ese sueldo pase a 300.000 pesos para cubrir mínimamente el costo de vida.
Por otro lado, el reclamo también apunta a los insumos críticos y señaló que la universidad tiene gastos fijos que se dispararon, desde la recolección de residuos patogénicos hasta la compra de nitrógeno para laboratorios y equipamiento científico.
La universidad pública como motor de igualdad
“Es el lugar donde el hijo del pobre y el hijo del rico conviven en un aula. Yo misma no hubiera podido estudiar si no fuera por la universidad pública”, enfatizó la funcionaria. Finalmente, resaltó que la educación superior es una inversión con una alta tasa de retorno para el país, ya que las universidades públicas son las principales formadoras en ciencias aplicadas, ingeniería y medicina, áreas fundamentales para el desarrollo del Producto Interno Bruto (PIB) y la industria del conocimiento.