Vidal anunció una recomposición salarial para la salud, pero evalúa recortar las horas extras: el alerta de los gremios
El gobernador anunció una mejora salarial para el sector, pero los gremios denuncian que evalúa recortar un plus clave para los trabajadores. La medida, aún no confirmada, ya genera alerta en los hospitales.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, vuelve a estar en el centro de la polémica por un nuevo ajuste en el sistema de salud. Según denuncian desde el gremio APROSA, el Gobierno provincial evalúa reducir o eliminar las horas extraordinarias en todos los hospitales públicos, una medida que, de concretarse, impactaría de lleno en el bolsillo de los trabajadores y pondría en riesgo la atención a los pacientes.
La posibilidad, que todavía no fue confirmada oficialmente, ya genera preocupación entre los empleados del sector, que dependen de esas horas para completar sus ingresos mensuales. La secretaria gremial de la Asociación de Profesionales de la Salud de Santa Cruz (APROSA), Silvia Patt, explicó a El Destape que "según el Convenio Colectivo de Trabajo, que tiene fuerza de ley, todo trabajador de la salud puede acceder a las horas extra una vez que cumple su carga horaria habitual, hasta un 50%".
Patt fue contundente al describir la situación: "Todos los trabajadores y también los de la salud están mal". Y agregó que las horas extras representan un plus clave en el haber mensual. "Mucha gente inclusive no se toma las horas de lactancia, o durante la licencia por maternidad piden volver a trabajar antes de lo que les corresponde para poder acceder a las horas extras y así llegar a fin de mes", ejemplificó.
El impacto en los salarios
El mecanismo de cálculo de las horas extras contempla el salario básico, la zona y adicionales específicos, sobre una carga mensual de 120 o 144 horas, más un 10%. Por lo tanto, restringir estas horas no implicaría solo eliminar una actividad adicional, sino reducir el ingreso efectivo de trabajadores que cuentan con ellas para llegar a fin de mes.
La medida comenzó a circular después de que Vidal anunciara en julio una recomposición salarial acumulada del 17,9% para el sector Salud. Si las horas extraordinarias fueran recortadas, parte de esa mejora quedaría neutralizada para quienes dependen de ese ingreso complementario.
"La gente hace las horas extras para poder llegar a fin de mes, y si se pasan un poco del límite ya empiezan a descontar. Los que hacen guardia, que tienen que cubrir los servicios, si se pasan le descuentan el Impuesto a las Ganancias. Eso sumado a que en el interior somos muchos menos todavía", detalló Patt.
Un año de conflicto con los trabajadores
La relación entre el gobernador y los empleados estatales viene tensa desde marzo, cuando hubo protestas callejeras contra el congelamiento de sueldos. En junio, el Ejecutivo ofreció una recomposición salarial del 17,8% escalonada hasta noviembre, que fue aceptada por APROSA y ATSA, pero rechazada por ATE por considerarla insuficiente.
En agosto, la Federación de Trabajadores de la Salud impulsó nuevas protestas por deudas salariales y la falta de pago del Bono de Vacunación. Para evitar la paralización de los hospitales, el gremio y el Gobierno firmaron una conciliación obligatoria con un cuarto intermedio de 30 días, a la espera de que la provincia gestione ante la Nación los fondos necesarios.
El malestar no es exclusivo de la salud: en marzo hubo marchas frente a la legislatura por la ley de emergencia administrativa, en junio un acampe de policías retirados en Río Gallegos, y en agosto paros de 48 y 72 horas de los trabajadores judiciales.
El riesgo para la atención
Más allá del impacto salarial, la posible decisión de la administración Vidal plantea dudas sobre la capacidad de los hospitales para sostener sus servicios. Las horas extraordinarias permiten cubrir jornadas, guardias y necesidades de la estructura sanitaria, especialmente en el interior provincial, donde ya hay dificultades para completar especialidades. Una reducción de esas horas podría trasladar el problema del bolsillo de los trabajadores a la atención de los pacientes.