Vidal y Grasso se cruzaron en Puerto San Julián: la frase que sorprendió a todos
Tres años de cruces, chicanas y tensión en el palco. Pero en Puerto San Julián, Vidal y Grasso se saludaron como si nada hubiera pasado. Y uno de los dos dejó una frase que cambia el tablero.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, y el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, protagonizaron un encuentro inesperado en el acto protocolar por el 125° aniversario de Puerto San Julián. Los dos dirigentes, enfrentados políticamente desde hace años, se saludaron con amabilidad y hasta hubo lugar para un pedido de reunión.
La imagen, esperada por muchos durante largo tiempo, llegó después de tres años de distancia y cruces mediáticos constantes. Vidal y Grasso representan espacios distintos y en disputa: fueron competidores por la gobernación en 2023 y podrían volver a cruzarse en 2027.
Desde que ambos asumieron en diciembre de 2023, no habían tenido encuentros públicos, salvo aquel episodio tenso del 9 de julio en Río Gallegos, cuando el palco oficial fue escenario de momentos de incomodidad.
Un historial de cruces permanentes
Durante los últimos tres años, los intercambios entre Vidal y Grasso fueron moneda corriente. Incluso esta misma semana, en el marco de la presentación del programa Habitar Santa Cruz, el gobernador recordó la gestión del actual intendente al frente del IDUV, cuestionó las obras realizadas y volvió a apuntar contra los manejos en la obra pública provincial de períodos anteriores, contrastándolos con su propia administración.
Sin embargo, toda esa tensión previa pareció quedar a un costado en el saludo de Puerto San Julián. El encuentro se dio en un tono cálido y amable, según pudo reconstruirse.
Invitación a reunirse
En ese breve intercambio, Vidal le dijo a su principal opositor: "Que bueno verte, acepta la invitación y anda a verme que no muerdo". La frase sonó como una invitación concreta a encontrarse en la Casa de Gobierno provincial.
Grasso respondió sin vueltas: "Dale, dale. Voy". Hasta ahora, en lo que va del mandato de ambos, ese encuentro nunca se concretó. Lo que ocurrió en Puerto San Julián abre la expectativa de que, de ahora en más, pueda darse un cara a cara entre dos de los dirigentes más importantes de la política santacruceña.