Videojuegos en el aula: la revolución educativa que pocos se animan a explorar
¿Pensabas que los videojuegos eran solo para perder el tiempo? En Santiago del Estero, una jornada educativa demostró todo lo contrario. Conocé los detalles de AulaPlay y cómo los expertos planean revolucionar las aulas.
¿Y si los videojuegos fueran la clave para transformar la educación? Esa fue la premisa que recorrió AulaPlay, la segunda jornada de educación y videojuegos que se celebró el sábado pasado en Santiago del Estero. Expertos de todo el país llegaron al Centro Cultural del Bicentenario para demostrar que el juego puede ser un aliado pedagógico de primer nivel.
La iniciativa, organizada por la Asociación Civil Capacitación y Trabajo para la Comunidad de Santiago del Estero, buscó generar un espacio de encuentro y reflexión sobre políticas, investigaciones y prácticas vinculadas con la incorporación de tecnologías en el ámbito educativo. La primera edición había tenido lugar el 15 de agosto, y esta segunda jornada completó un ciclo que dejó huella.
El auditorio del Centro Cultural del Bicentenario fue el escenario donde estudiantes, docentes, investigadores y gestores educativos se dieron cita, tanto de forma presencial como virtual a través de YouTube. Entre los disertantes estuvieron Daniel Belvedere, de la Universidad de Buenos Aires, y Patricia Yanzon Vidal, de la Universidad Nacional de San Juan.
¿Por qué los videojuegos en la educación?
Aníbal Albornoz, presidente de la asociación organizadora, fue contundente: "La idea era que todos puedan utilizar este recurso educativo para mejorar la capacidad del desarrollo de sus currículas". Además, subrayó que la propuesta "propende a que todos puedan desarrollar pensamiento crítico".
Pero el objetivo fue más allá de simplemente usar juegos existentes. Albornoz explicó que "la idea no tan solo fue poder acceder a herramientas lúdicas del juego para el aprendizaje, sino que los chicos aprendan a crear videojuegos", ya que eso fomenta una sociabilización distinta en el aula y hace que el conocimiento sea más efectivo.
El presidente de la asociación no dudó en afirmar que "aprender jugando siempre es mejor" y que "aprender jugando tiene mucha más ventaja que no haciéndolo". Las jornadas otorgaron puntaje y validez nacional bajo el marco de la Ley N° 24.521, un reconocimiento que legitima aún más la propuesta.
"Las nuevas generaciones están permeadas por los videojuegos"
Daniel Belvedere, docente universitario y gamer de toda la vida, se mostró "enloquecido" con la jornada. Con 50 años y jugando desde los seis, confesó que transformó su pasión en trabajo y luego la fusionó con la educación: "Mostrar que los videojuegos son una herramienta que se puede usar en el aula para educar… Es el mejor de los mundos".
El especialista llamó a "tratar de sacar ese estigma: los videojuegos no son una pérdida de tiempo, sino todo lo contrario". Según él, permiten "poner en práctica un montón de situaciones y aprendizajes que en la vida real no los podríamos tener, simulando y llevando al alumno a realizar un montón de cosas y, encima, divirtiéndose y pasándola bien".
Belvedere trabaja tanto con videojuegos comerciales como no comerciales, y encontró la vuelta para usarlos como recursos educativos en el aula. También destacó los diseños de niveles como "herramientas gratuitas, accesibles y completamente legales para tratar de meter a los chicos en procesos creativos".
Consultado sobre la persistencia de los estigmas, el docente fue claro: "Las nuevas generaciones están permeadas por los videojuegos". Y explicó que mientras muchos adultos se alejaron por prejuicios, los jóvenes están totalmente enganchados: "Todos tenemos un celular y todos, en algún momento, vamos a algún juego muy básico. Está muy democratizado".
La IA también se suma al aula
Patricia Yanzon Vidal, por su parte, destacó que "lo lúdico, llevado al aula de manera pedagógica, enriquece y beneficia", ya que incrementa la motivación, la concentración y la colaboración de los alumnos, favoreciendo la clase tanto para estudiantes como para docentes.
La licenciada reveló un dato curioso: durante la jornada preguntó al público si utilizaban Inteligencia Artificial y la mayoría dudó. "No sabían si usarla o no", comentó. Por eso, instó a utilizar la IA "con fines pedagógicos y uso crítico".
En definitiva, AulaPlay dejó en claro que los videojuegos, lejos de ser una distracción, pueden ser una herramienta poderosa para la educación. Como resumió Albornoz: "Nadie puede desconocer que la importancia de los videojuegos hoy es transversal a los niños, jóvenes y adultos; utilizados de la forma correcta, utilizados y dosificados de la manera oportuna, son una gran herramienta de aprendizaje y de superación cognitiva en todos los niveles de la educación".