Viedma: la frase de Magalí Tajes que cerró el TEDx y todavía resuena en la región
Los 65 voluntarios y los diez oradores ya piensan en la próxima edición, pero hay un límite que hoy los frena: solo cien personas pudieron entrar. Qué pidió la organización para poder ampliar la convocatoria.
Diez personas subieron al escenario de Altos Álamos el sábado 24 de octubre. No eran funcionarios ni empresarios: eran una psicóloga y comediante, un paleontólogo, una cardióloga, un diseñador, un músico y una equinoterapeuta, entre otros. Todos con una idea para compartir. Así se vivió la segunda edición de TEDxViedma, bajo el lema «Expande tu Conexión».
La jornada no se quedó en el auditorio. Las charlas se transmitieron por internet y la organización movilizó a 65 voluntarios de Viedma, Carmen de Patagones y otras ciudades. Detrás de escena hubo un objetivo claro: que las ideas circularan más allá de las cien butacas disponibles.
El cierre que dejó a todos pensando
Magalí Tajes fue la última en hablar. Psicóloga, escritora y comediante, eligió un título incómodo para su charla: «¿Qué hacés con tu dolor?». Y lo respondió con su propia historia.
Contó que su padre se fue de su vida cuando ella tenía 13 años, en medio de una situación económica complicada para la familia. Durante mucho tiempo, dijo, le resultó más fácil mostrar el enojo que admitir la tristeza. La terapia y la búsqueda de distintas herramientas la llevaron a una conclusión: había pasado buena parte de su vida escapando de esa emoción.
A los 33 años tomó otra decisión. Dejó de huir y se permitió atravesar la tristeza. Su mensaje final condensó el espíritu de toda la jornada: «Pase lo que pase en tu vida, no te abandones».
De los dinosaurios en la verdulería a la primera apuesta
Las diez exposiciones tocaron temas muy distintos, pero compartieron una misma intención: mirar de otra manera cosas que parecen naturales.
El paleontólogo e investigador del CONICET Federico Agnolín presentó «Ver el pasado a la cara: paleontología en la verdulería». Contó cómo el descubrimiento de los dinosaurios en su infancia le cambió la vida y desarmó la idea de que los fósiles solo aparecen en excavaciones lejanas. Un hallazgo puede surgir en el escenario más cotidiano.
El socioterapeuta y educador en prevención Erico Yáñez abordó la ludopatía infantil desde un ángulo poco habitual: qué pasa antes de que un adolescente apueste por primera vez. A partir de su trabajo con familias y estudiantes, puso la lupa en el aburrimiento, la búsqueda de emociones fuertes y la necesidad de recompensas inmediatas.
La equinoterapeuta Ivana Souble habló de confianza y de respetar los tiempos ajenos. Relató qué pasó cuando recibieron a un caballo en un espacio nuevo: en vez de calmarlo con explicaciones, le dieron tiempo y espacio para explorar. La escucha, planteó, también se aprende con los animales.
La abogada y especialista en finanzas Mariana Ferreyra dejó atrás más de 30 años en el ámbito corporativo para iniciar otra etapa profesional. Su charla, «Hablar de dinero también es hablar de amor», apuntó a las conversaciones que muchas familias postergan: cuánto dinero hay, cómo se organiza la economía doméstica, qué obligaciones existen y qué pasaría si faltara quien suele ocuparse de todo eso.
El corazón de las mujeres y la comida como refugio
La cardióloga Melina Mana, fundadora de Cardium, centró su exposición en la salud cardiovascular femenina. Recordó que un infarto no siempre se presenta igual y que, además del dolor en el pecho, pueden aparecer cansancio intenso, falta de aire o molestias en la espalda y los brazos. También subrayó el valor del vínculo entre profesionales y pacientes.
Otra de las charlas invitó a revisar la relación entre emociones y comida. La propuesta cuestionó que las dificultades para sostener cambios alimentarios se expliquen solo por falta de voluntad. La alimentación, se planteó, está atravesada por aprendizajes de la infancia, cuando la comida puede asociarse al consuelo, el premio o la seguridad. En lugar de preguntar «¿qué debería comer?», la invitación fue preguntarse «¿qué estoy intentando resolver?».
Música, identidad y colores
El músico, productor, bajista y tecladista Maxi Díaz habló de la música como algo que excede el espectáculo: un modo de aprender, de encontrar refugio y de construir vínculos. Invitó a valorar a quienes ven nuestro potencial antes que nosotros mismos y a no dejar que el lugar de origen marque un techo.
El diseñador, emprendedor, modelo e influencer Juan Franco Sartor puso el foco en la ropa como herramienta para entender el mundo y expresar transformaciones personales. Cuestionó que cambiar de rumbo implique una crisis de identidad y sostuvo que la identidad se construye y se transforma con el tiempo. También pidió revisar los prejuicios sobre la apariencia ajena.
El artista, ilustrador y docente Juan Marchesi presentó «El color y sus vibraciones anímicas», un recorrido por el rojo, el amarillo, el azul y sus combinaciones. Vinculó el lenguaje del arte con el cuidado de la naturaleza y la preocupación por la pérdida de paisajes y glaciares. Su planteo: el arte no siempre da respuestas, a veces solo abre preguntas sobre lo que dejamos de ver.
Una segunda edición con la mira puesta en crecer
La directora de TEDxViedma, Danna Acosta, explicó que el objetivo de esta segunda edición fue potenciar lo construido en el primer encuentro y fortalecer la conexión entre asistentes, marcas e ideas. Según contó, tras la primera edición recibieron mensajes de personas que se animaron a emprender, estudiar o cambiar aspectos de su vida a partir de las charlas. Ese impacto fue uno de los motivos para volver a apostar.
El próximo desafío es ampliar la convocatoria. Este año la capacidad estuvo limitada a 100 asistentes presenciales, por lo que el equipo buscará gestionar una licencia que permita recibir a más gente en una futura edición. La continuidad dependerá de esa autorización, aunque la organización ya manifestó su intención de consolidar el espacio.
