«Villa California»: la obra roquense que promete meter al público adentro de la ficción
Vecinos, una reunión que se altera y un conflicto que pone en crisis la calma del barrio: la obra roquense que produjo el Teatro Cervantes llega a Roca con funciones en octubre. Mirá cuándo.
La aparente calma de Villa California está por estallar sobre un escenario. La obra roquense dirigida por Nicolás Caminiti se estrena este viernes a las 20.30 y el sábado a las 20 en la Casa de la Cultura (9 de Julio 1043, Roca), con funciones que continuarán viernes, sábados y domingos durante octubre.
Detrás de esa postal de barrio cerrado y vida tranquila, la trama sigue a un grupo de vecinos atravesado por disputas cotidianas, sospechas y deseos. Una reunión comunitaria se ve alterada por un episodio inesperado que desata una cadena de conflictos y pone en crisis la armonía del lugar. El texto es de Gonzalo Quintana.
Una coproducción que cambió las reglas
La puesta es una coproducción entre el Teatro Nacional Cervantes y la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro, en el marco del programa TNC Produce en el país. Ese respaldo le dio al director un nivel de producción muy superior al que suele manejar el teatro independiente: el elenco y el equipo técnico ensayaron seis horas por día, de lunes a viernes, durante los últimos dos meses.
El elenco lo integran Laura Raiteri, Daniel Corrales, Macarena Laciar, Emiliano Sánchez y Juan Rolón, seleccionados tras audiciones en las que participaron más de setenta actores y actrices en junio pasado.
El teatro como acontecimiento
Para Caminiti, lo central no pasa por la anécdota argumental sino por la experiencia de estar ahí. «Lo que está sucediendo en estos ensayos, y que es un poco lo que nos viene a traer el teatro, es que Villa California es un acontecimiento», sostiene el director. Y explica: «Es un acontecimiento en términos de que la gente va a tener que salir de su casa, venir a un lugar, estar adentro de un teatro durante una hora y media, no tocar el celular y presenciar una obra que empieza y termina».
En tiempos de consumo cultural fragmentado, con la posibilidad de pausar, rebobinar o ver un pedazo hoy y otro mañana, Caminiti reivindica el formato presencial: «El teatro nos propone reencontrarnos con ese otro formato de consumo cultural, que tiene que ver con el acontecimiento que está sucediendo en vivo y en directo, y que yo voy a estar sentado con otras personas al lado, que no conozco». Y agrega: «Hoy me interesa darle más valor a esa situación que al argumento dramatúrgico de la obra».
Entrar a la ficción
La propuesta busca que el público no sea un mero observador. «La escenografía, el vestuario, la iluminación, la música, los actores y actrices, todo lo que compone la totalidad del dispositivo escénico, va a generar un atractivo desde lo visual», anticipa el director. «Con un apoyo del Teatro Nacional Cervantes, pudimos construir un universo que colabora muchísimo para entrar perceptivamente, para que los espectadores entren en ese universo de Villa California».
La idea es que, al ingresar a la sala, el espectador se traslade a esa casa patagónica, en un día de calor, con los vecinos llegando y una música que acompaña todo el clima. «Todo el dispositivo en conjunto va a operar para que nuestra cabeza y nuestras percepciones puedan ser parte de ese mundo que se intenta construir ahí», señala Caminiti. El objetivo es que lo que ocurre en escena no se perciba como ficción sino como una realidad paralela posible.
Un aprendizaje para el teatro independiente
Sobre el proceso de ensayos, el director lo describe como «realmente muy intenso, muy exigente». «Fueron meses de ensayo de lunes a viernes, de cinco o seis horas por día. Ingresamos en una realidad medio paralela, porque nuestras vidas se empiezan a trastocar muchísimo», cuenta.
Consultado por lo que le dejó trabajar con los recursos del Cervantes, Caminiti no duda: «Mi nivel de aprendizaje es inmenso». Y apunta a un punto clave: «Yo me quedo con mucho aprendizaje que después sí se puede volcar al teatro independiente, que no tiene que ver con el nivel de producción económico, pero sí con profesionalizar la práctica». «Me siento un director mucho más profesional una vez que me atravesaron estas condiciones de trabajo», cierra.
Ficha técnica y funciones
Elenco: Daniel Corrales (Miguel), Macarena Laciar (Tere), Laura Raiteri (Alba), Juan Rolón (Negro Varela), Emiliano Sánchez (Carlos). Mediadora pedagógica local: Lilén Quintín. Producción local: Soledad González. Asistencia de dirección: Sofía Romano. Dirección: Nicolás Caminiti. Composición y diseño sonoro: Marcelo Chorus. Maquillaje y peinado: Julieta Ledesma. Realización de muñeco: Silvina Mañueco. Diseño de iluminación: Mariano Catriel Herrera. Diseño de vestuario: Diego Borbalás. Diseño de escenografía: María Fernanda Bohigues.
Funciones de octubre: viernes a las 20.30; sábados y domingos a las 20, en la Sala 2 de la Casa de la Cultura (9 de Julio 1043, Roca).