Villa Gobernador Gálvez: seis espacios que ya cambian la vida de cientos de vecinos

En Villa Gobernador Gálvez hay seis espacios que no se parecen en nada entre sí, pero comparten un mismo objetivo. Uno de ellos ya produjo más de 6.500 raciones diarias y otro lleva miles de muebles reparados para escuelas. ¿Cómo hacen para sostenerlo?

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Villa Gobernador Gálvez: seis espacios que ya cambian la vida de cientos de vecinos
Villa Gobernador Gálvez: seis espacios que ya cambian la vida de cientos de vecinos

En distintos rincones de Villa Gobernador Gálvez funcionan seis unidades productivas que combinan capacitación laboral, producción e inclusión social. El objetivo es claro: dar herramientas de formación y acompañar el desarrollo de emprendimientos.

El intendente Alberto Ricci destacó que estas iniciativas se suman a más de 200 actividades gratuitas que se desarrollan en la ciudad, en áreas culturales, deportivas, educativas y de formación en oficios.

Seis unidades, un mismo rumbo

"Actualmente contamos con seis unidades productivas en diferentes rubros y espacios de la ciudad. Tenemos propuestas de panificación, pastelería y emprendimientos gastronómicos, producción de adoquines, una textil, carpintería y un dispositivo laboral para personas con discapacidad", detalló el mandatario.

Uno de los espacios más concurridos es la Textil Municipal Arcoíris, que abre de 8 a 18 y recibe a unas 150 personas en distintas capacitaciones. El taller cuenta con 26 máquinas incorporadas junto al gobierno provincial y permite que quienes terminan los cursos accedan a una credencial de uso social para seguir utilizando el equipamiento en proyectos propios o colectivos.

Según Ricci, la iniciativa busca acompañar a quienes no tienen recursos para comprar maquinaria específica y necesitan un ámbito donde desarrollar sus emprendimientos.

La experiencia forma parte de una estrategia más amplia que combina formación, acceso a herramientas y producción. En los últimos años, las unidades incorporaron equipamiento y realizaron mejoras edilicias para ampliar su capacidad operativa y el alcance de las capacitaciones.

La lógica también apunta a fortalecer el trabajo colaborativo. Compartir maquinaria, conocimientos y espacios de producción permite que muchas personas desarrollen proyectos que, de manera individual, serían difíciles de concretar por los costos de la inversión inicial.

Capacitación que se integra a la producción

Así, la capacitación deja de ser una instancia aislada y se integra a un proceso más amplio: los participantes adquieren conocimientos, acceden a herramientas y encuentran oportunidades para iniciar o fortalecer emprendimientos propios.

Otra de las experiencias se desarrolla en la carpintería del CIC 20 de Junio. Allí, jóvenes que participan de programas de formación laboral repararon más de 5.500 bancos, sillas y escritorios destinados a escuelas públicas desde 2017. La tarea se lleva adelante a través del Fondo de Asistencia Educativa (FAE) y en articulación con programas provinciales. De esta manera, la capacitación en oficios se combina con el reacondicionamiento de mobiliario escolar, lo que genera además un importante ahorro de recursos para el sistema educativo.

En materia gastronómica, el Centro de Formación Gastronómica La Paloma dicta actualmente cursos de pastelería con más de 70 participantes. El proyecto prevé generar un espacio para la elaboración y comercialización de productos por parte de emprendedores.

Por su parte, en el Centro Municipal El Triángulo funciona una unidad de panificación que produce más de 6.500 raciones diarias destinadas a comedores y copas de leche.

La producción panificada se convirtió en una herramienta clave de acompañamiento alimentario para numerosos vecinos. La reciente incorporación de equipamiento y las obras de refacción permitieron fortalecer la capacidad de producción y mejorar las condiciones de trabajo. El establecimiento fue refaccionado mediante un trabajo conjunto entre el municipio y la provincia. Las mejoras demandaron una inversión de 40 millones de pesos e incluyeron la incorporación de hornos y nueva maquinaria.

Adoquines y empleo local

La producción también alcanza a la obra pública. La planta municipal de adoquines fabrica piezas de hormigón utilizadas en la pavimentación de calles. Los bloques son colocados posteriormente por cooperativas de trabajo y ya permitieron concretar 15 cuadras de pavimento flexible en distintos barrios.

"Para nosotros es un orgullo poder llevar adelante este proyecto, un modelo que nos permite avanzar con más obras, optimizar recursos y generar trabajo local", sostuvo Ricci.

La red se completa con una propuesta de inclusión laboral en el Centro de Atención a la Diversidad (CAD), donde 16 jóvenes y adultos con discapacidad elaboran velas, sahumerios, difusores de ambientes y brumas textiles. El objetivo es brindar herramientas que favorezcan procesos de formación, emprendedurismo e inserción laboral.

Más allá de las particularidades de cada experiencia, todas comparten un mismo eje: ofrecer oportunidades concretas de capacitación, acceso a herramientas y desarrollo productivo. En un contexto económico complejo, estos espacios buscan constituirse en una alternativa para quienes procuran adquirir conocimientos, iniciar una actividad o fortalecer un proyecto laboral.

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