Villarrubel se sentó en las tribunas del Gigante de Arroyito para ver a Central y la historia que la une al club no nació en Rosario: viene de su vieja, su padre y una costumbre de infancia que todavía la acompaña.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, se hizo presente este sábado en el Gigante de Arroyito para ver de cerca el duelo entre Rosario Central y Estudiantes de Río Cuarto, un partido clave en la definición de la tabla anual.
Según trascendió a través de medios partidarios que siguen el día a día del club canalla, la funcionaria había gestionado con anticipación un pedido formal ante las autoridades de la institución para poder ubicarse en las tribunas y seguir el encuentro, que arrancó a las 17:30.
Una pasión que viene de la cuna
La aparición de Villarruel llamó la atención tanto en el ambiente deportivo como en el político, aunque su relación con el club rosarino tiene historia. Años atrás, ella misma contó que su simpatía por el auriazul responde a una herencia familiar.
Nacida en la Ciudad de Buenos Aires, la vicepresidenta explicó que su cercanía con Rosario Central se explica porque su padre era oriundo de la ciudad y un hincha fanático del club, igual que el resto de la familia paterna.
En aquel recuerdo, Villarruel rememoró que de chica solía compartir con su papá la transmisión de los partidos de Central por televisión, un ritual que le fue armando un arraigo afectivo tanto con los colores del equipo como con la ciudad.
Así recibieron a Victoria Villarruel en el Gigante de Arroyito ���� https://t.co/bZstPlhhfU— Villarruel Army (difusión) (@villarruelarmy_) November 7, 2026