Villarruel le da la espalda a la "pose" de Milei con Malvinas y redobla sus críticas al modelo
El silencio de Villarruel sobre Malvinas tiene un motivo que incomoda en el Gobierno: mientras Milei habla de soberanía, ella sigue recorriendo el interior con propuestas que le pegan de lleno al modelo económico. ¿Qué dijo puertas adentro?
Victoria Villarruel no compra el giro de Javier Milei con Malvinas. Según personas de su entorno que hablaron con El Destape, la vicepresidenta considera una "pose" las acciones del Presidente en defensa de la soberanía sobre las Islas y cree que solo buscan desviar la atención de la crisis económica que genera su ajuste.
Por eso, la titular del Senado mantiene un silencio calculado sobre los anuncios que Milei hizo por Cadena Nacional. "Se acordó tarde de Malvinas. Ante la debacle, cree que está sacando un as", resumieron quienes tienen trato directo con ella. Y aclararon que, por ahora, no piensa hablar del tema.
Mientras tanto, sigue con su agenda institucional, en la que deja caer propuestas que chocan de frente con el rumbo económico de La Libertad Avanza. El viernes pasado encabezó la presentación de un libro sobre Malvinas, una actividad que ya estaba agendada antes de la Cadena Nacional. Ni ahí ni en redes sociales mencionó los anuncios del Presidente.
Quien sí habló fue Nicolás Kasanzew, director de Gesta de Malvinas del Senado y ex cronista de Argentina Televisora Color durante el conflicto de 1982. "Todas las mentiras y canalladas de las redes sociales, como las mentiras de las declaraciones políticas con respecto a la soberanía de las Islas, van a desaparecer. Pero los libros van a seguir siendo un arma en defensa de nuestra patria y de las Malvinas", expresó el funcionario que llegó a la Cámara alta de la mano de Villarruel.
Del acto en Tierra del Fuego a las recorridas por el interior
La vicepresidenta se identifica con la causa Malvinas y lo usa como carta de presentación: su padre combatió en el conflicto. El año pasado, en un acto por el 2 de Abril en Tierra del Fuego, denunció que "la seguridad del Atlántico Sur no puede quedar en manos de una potencia extracontinental".
Pero su agenda de las últimas semanas tuvo otro eje: marcar diferencias con el modelo Milei. El sábado pasado participó de una exposición agroganadera en Chivilcoy, donde se mostró con el intendente vecinalista Guillermo Britos, uno de los dirigentes más cercanos que tiene. Destacó a los excombatientes presentes e izó la bandera junto a ellos.
En su discurso dejó un reclamo directo: "Tenemos un desafío impostergable: la reforma impositiva. Argentina necesita discutir seriamente qué premia al que produce, invierte y genera trabajo. Esperemos que el Poder Ejecutivo tome nota y envíe los proyectos de ley necesarios".
Un mes antes, en Venado Tuerto, había apuntado contra la política agropecuaria del Gobierno: "El futuro de nuestro campo y de nuestra industria debe ser sin retenciones a las exportaciones". Allí se fotografió con el intendente Lionel Chiarella, titular del comité nacional de la UCR.
La semana pasada también visitó San Juan, recibida por el gobernador Marcelo Orrego. Recorrió industrias, la Universidad Católica provincial y una delegación del INTA: tres sectores golpeados por el ajuste.
¿Qué lugar ocupa Villarruel en el 2027?
Según quienes la frecuentan, la vicepresidenta "no está haciendo una construcción" política, sino que "va donde la invitan" y "no se trae nada". Las fotos con dirigentes son de carácter institucional, aclaran.
En su entorno daban por hecho que jugará electoralmente en 2027, y ella misma barajaba la posibilidad de una candidatura nacional o bonaerense. Por ahora, espera el desenlace de la reforma electoral que impulsa el Gobierno, centrada en eliminar las PASO.
"Está esperando ver cómo se acomoda todo. Si será con o sin PASO y ahí decidirá", concluyeron.