Vinería de Alberdi saqueada: el audaz método que usaron para llevarse decenas de botellas
Un comerciante de Alberdi relató el momento en que descubrió el saqueo a su local. ¿Cómo lograron llevarse más de 40 botellas de vino sin ser detectados? Los detalles del audaz método y las graves pérdidas que dejó el escruche.
Un comerciante de la avenida Alberdi amaneció con un golpe devastador tras un violento escruche que dejó su local destrozado y su stock de vinos reducido. La madrugada de este viernes, al menos un delincuente atacó la vidriera de una vinería y fiambrería para sustraer una importante cantidad de mercadería, en un hecho que refleja la crudeza de la inseguridad que afecta a los pequeños comercios.
El llamado que nadie quiere recibir
Gastón, el dueño del local ubicado en avenida Alberdi al 300, recibió el llamado de la Policía alrededor de las cinco de la mañana. Un vecino alertó sobre la situación anómala. Al llegar, se encontró con un panorama desolador: el vidrio que da a la calle estaba completamente roto y la exhibidora, vacía.
“Me encontré con toda la vidriera rota. Me sustrajeron una importante cantidad de vinos”, relató el hombre con evidente angustia en diálogo con Radio 2. El ladrón utilizó una simple baldosa para quebrar el acceso y luego procedió a saquear el contenido.
Un robo minucioso y costoso
El modus operandi no fue un simple golpe y fuga. El comerciante detalló que el delincuente metió “la mano y parte del cuerpo” a través del vidrio roto para alcanzar las botellas. “Llegó bastante lejos”, amplió, lo que sugiere que el sujeto actuó con tiempo y determinación dentro del local vulnerado.
El balance preliminar del robo es cuantioso. “Se llevaron más de 40 botellas. Estuvieron un tiempo considerable”, explicó Gastón. El recuento final se vio demorado por la prioridad de limpiar los restos de vidrio y poner el local en condiciones, pero las pérdidas ya tienen un valor estimado.
Las cifras de un golpe amargo
Más allá de la violencia del hecho, el impacto económico es severo. El dueño calculó que solo en mercadería, el robo representa una pérdida de “por lo menos unos 300 mil pesos”. Esta cifra no incluye los daños estructurales a la vidriera, que sumarán más gastos para el comercio.
Este revés llega en un momento especialmente difícil. “Encima está muy dura la venta”, lamentó Gastón, poniendo en contexto la doble presión que sufren los comerciantes. “Esto es un golpe, un dolor de cabeza que se suma al día a día que estamos pasando”, concluyó, resumiendo la sensación de vulnerabilidad que deja este tipo de episodios.
Las autoridades recolectaron evidencias en el lugar y continúan con la investigación para identificar y capturar al responsable de este escruche, que una vez más expone la falta de seguridad en el espacio público comercial.