Violencia extrema en El Cadillal: la brutal agresión a un vendedor que la fiscalía pide que no quede impune
Una pareja enfrenta una posible condena de más de siete años de cárcel. ¿Qué hicieron para que la fiscalía califique su acto como de “violencia extrema” contra un trabajador en El Cadillal? Los detalles del ataque son escalofriantes.
Un vendedor ambulante de helados fue atacado con salvajismo mientras trabajaba. La Fiscalía de Robos y Hurtos solicitó penas de cárcel efectiva para los dos jóvenes acusados de despojarlo a golpes y puñaladas.
La Unidad Fiscal Especializada en Robos y Hurtos III, a cargo de la fiscal Alejandra Navarro, culminó su acusación con una petición contundente. Durante los alegatos de clausura del debate oral y público, realizados este lunes 16 de marzo, la representante del Ministerio Público Fiscal pidió una condena de siete años y seis meses de prisión efectiva para Rodrigo Olea (23) y Milagros Pérez (19).
Ambos están acusados como coautores del delito de robo agravado por el uso de arma, en un hecho que la fiscalía calificó de extrema violencia.
¿Qué pasó en la ruta de El Cadillal?
El ataque ocurrió el 3 de marzo de 2025 en la zona conocida como La Isla, sobre la ruta 374, a la altura del kilómetro 6, en El Cadillal. Allí, el vendedor ambulante Juan Alberto Jiménez se encontraba comercializando helados cuando fue abordado por la pareja.
Según la investigación, Milagros Pérez inició la agresión verbal, insultando a la víctima con frases como “Andate negro de m…”. Inmediatamente después, la situación escaló a la violencia física. Rodrigo Olea comenzó a propinarle golpes de puño en el rostro.
Mientras Jiménez intentaba defenderse de los golpes, Pérez lo atacó con una botella de vidrio en la cabeza. El impacto fue tan fuerte que el hombre cayó al suelo, quedando a merced de sus agresores.
El detalle más crudo del ataque
La acusación sostiene que, con la víctima ya indefensa en el piso, los agresores utilizaron el pico de una botella cortada como arma blanca. Con este elemento, le provocaron cinco puñaladas en la espalda y múltiples cortes en distintas partes del cuerpo y las extremidades.
“Se trató de un desapoderamiento cometido con violencia extrema. La víctima fue golpeada y apuñalada con el pico de una botella mientras se encontraba trabajando. La violencia fue el medio para concretar el robo”, fundamentó la fiscal Alejandra Navarro durante su exposición.
Una vez consumada la agresión, los acusados se apoderaron de los bienes del vendedor. Robaron aproximadamente 100.000 pesos en efectivo, un teléfono celular y una conservadora. Dentro de esta última se encontraba una cuchara tipo media bola, herramienta de trabajo utilizada para servir helados. Tras el robo, huyeron del lugar.
El caso ahora queda en manos del Tribunal Oral en lo Criminal, que deberá evaluar las pruebas y los alegatos para dictar sentencia sobre Rodrigo Olea y Milagros Pérez.