Violencia laboral en un juzgado: el Superior Tribunal confirmó la destitución de un exjuez
La denuncia de una exsecretaria terminó con la carrera de un magistrado. El máximo tribunal entrerriano rechazó su último recurso, pero aún quedan interrogantes sobre cómo se resolvió el conflicto interno.
Con la firma de cinco vocales y en forma unánime, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazó el recurso extraordinario de inconstitucionalidad que el exjuez laboral de Concepción del Uruguay, Eduardo Elías Flores, había presentado contra su destitución. De esta manera, quedó sin efecto el planteo de sus defensores, Patricia Valin y Miguel Cullen, y se confirmó la sentencia del Jurado de Enjuiciamiento del 13 de junio de 2023.
Los vocales Miguel Giorgio, Germán Carlomagno, Carlos Tepsich, Claudia Mizawak y María Gabriela López Arango coincidieron en el voto de rechazo. El exmagistrado había sido suspendido en diciembre de 2022 y, al año siguiente, el Jurado de Enjuiciamiento decidió destituirlo por mal desempeño y violencia laboral, en una votación dividida.
Durante el proceso, el Procurador General Jorge Amílcar García desestimó la denuncia por mal desempeño presentada por los abogados Ángel Amadeo Fernández y Matías Exequiel Melgares, pero sostuvo la acusación por violencia laboral contra la exsecretaria del Juzgado Laboral Nº 1, María Natalia Bordin. El defensor Miguel Ángel Cullen había cuestionado la destitución: “el servicio de justicia no puede ser vilipendiado por cualquier acusación banal”.
El voto de Carubia y la relación quebrada
El vocal Daniel Carubia, de la Sala Penal del STJ, fue el primero en votar en el jury. Sostuvo que el Procurador no mantuvo la acusación por mal desempeño, pero sí por violencia laboral. Carubia relató que el quiebre entre el juez y su secretaria se produjo cuando Flores le pidió colaboración en un proyecto de reglamento para empresas y ella se negó. A partir de ahí, el juez dejó de dirigirle la palabra y le fue restando funciones.
Carubia consideró que el interés de Flores en ese proyecto “carecía de un simple interés académico” y parecía más un asesoramiento a empresas cuyos litigios podrían caer en su juzgado. Para el vocal, la conducta del exjuez configuraba “inequívocamente la causal de destitución de mal desempeño”.
El apoyo a la destitución
El entonces senador Armando Gay (PJ) respaldó la acusación y afirmó que el buen desempeño no se limita a la labor técnica, sino que incluye el respeto por los colaboradores. “Hay que desterrar la mirada monárquica sobre los poderes”, sostuvo. Luis Leissa, representante del Colegio de la Abogacía, también propició la destitución, mientras que el exdiputado Gustavo Zavallo (PJ) consideró que la renuncia de Bordin fue “consecuencia directa” del maltrato.
Verónica Mulone, en representación del Colegio de la Abogacía de Entre Ríos, admitió que la conducta de Flores fue inapropiada, pero señaló que la ley solo permite destituir o absolver, y no una sanción intermedia. Finalmente, la votación en el Jurado de Enjuiciamiento fue 5 a 2 a favor de la destitución.
Las disidencias
Los vocales de la Sala Civil y Comercial del STJ, Gisela Schumacher y Leonardo Portela, votaron en contra de la destitución. Portela reconoció que Flores incurrió en conductas inapropiadas, como pedirle a un estudio jurídico que le diera trabajo a su esposa, pero consideró que el conflicto con Bordin fue “un conflicto interpersonal mal encarado y peor resuelto”, sin violencia que justificara la destitución.
Schumacher, por su parte, desestimó la acusación por mal desempeño y no encontró pruebas contundentes de violencia laboral. “No advierto configurados con entidad suficiente los requisitos para disponer la destitución”, concluyó.