Virrey del Pino: La familia del profesor asesinado rompe el silencio y apunta contra la policía
Las hermanas del docente asesinado en Virrey del Pino desmienten la versión del robo y lanzan graves acusaciones. ¿Qué fue lo que realmente encontraron en el auto y por qué aseguran que la policía está involucrada?
La familia de Cristian Pereyra, el docente asesinado en Virrey del Pino, salió a la calle para exigir justicia y cuestionar duramente la investigación. Las hermanas de la víctima aseguran que el crimen “no fue un robo” y responsabilizan directamente a las fuerzas de seguridad bonaerenses. Mientras un policía permanece detenido, los reclamos por transparencia se intensifican.
“Lo mataron por nada. Mi hermano tenía una bebé de 3 años. No fue un robo, el auto no se lo llevaron”, sostuvo una de las hermanas durante una marcha convocada en reclamo de justicia. El vehículo de Pereyra, según su relato, fue hallado abandonado a unas diez cuadras de Puente 12.
Las hermanas no dudaron en señalar a la policía. “La policía mató a un docente. El arma del docente es una tiza. Es una locura”, expresaron con crudeza durante la protesta, cargando de dramatismo un caso que conmociona a la comunidad educativa.
¿Un crimen sin móvil aparente?
Los cuestionamientos de la familia ponen el foco en la falta de un motivo claro. Insistieron en que nada fue sustraído del auto: “Los dos celulares estaban, el auto estaba, las herramientas también”. Y agregaron un detalle escalofriante sobre la forma de la muerte: “A mi hermano lo mataron por la espalda, lo fusilaron”.
La vida y los proyectos truncados de Cristian Pereyra también fueron parte del relato familiar. Contaron que el profesor tenía planes concretos de dejar su trabajo como conductor de aplicaciones para dedicarse exclusivamente a la docencia. “El proyecto de mi hermano era hacer viajes de aplicación en marzo y abril para acomodarse y ya no volver, porque iba a vivir de la docencia, pero no lo dejaron”, lamentaron.
Reclamos por el manejo de la causa
El dolor de la familia se mezcla con la indignación por el manejo de la investigación. Cuestionaron específicamente al fiscal Adrián Arribas, a quien acusaron de priorizar a los medios por sobre el contacto con los deudos. “Estábamos enterrando a nuestro hermano cuando él ya estaba dando declaraciones. Nadie nos llamó para explicarnos qué estaba pasando”, señalaron con amargura.
Ante este panorama, las hermanas de Pereyra pidieron acompañamiento y asistencia legal para poder seguir de cerca el caso. “Estamos tratando de hacer todo solas porque mi papá está destrozado y mi cuñada también. Solo pedimos justicia para que mi hermano pueda descansar en paz”, expresaron, revelando la profunda desolación que atraviesa la familia.
Mientras tanto, la causa judicial avanza con un detenido: el oficial Matías Alejandro Vizgarra Riveros, quien presta servicio en la Base UTOI “Puente 12”. Según informaron fuentes de la causa a TN, el acusado se habría negado a declarar este lunes y continuará detenido en una dependencia policial. Se investiga que, luego del hecho, el policía habría utilizado el Chevrolet Corsa de la víctima para ir a trabajar.
El caso del profesor asesinado en Virrey del Pino sigue abierto, con más preguntas que respuestas y una familia que clama por una investigación sin encubrimientos.