Visitó el Poncho y lanzó una advertencia: “Si alguien dice que las amas de casa no trabajan, que se cambie una semana”
La secretaria del SACRA visitó Catamarca y dejó una frase que invita a la reflexión: ¿qué pasaría si un hombre se pusiera en el lugar de su pareja por una semana?
La licenciada María Lucila “Pimpi” Colombo, secretaria general del Área Metropolitana del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA), llegó a la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho y dejó una reflexión que no pasó desapercibida: el trabajo doméstico no es solo amor, es también un pilar económico y social que sostiene al país.
Acompañada por integrantes de la filial catamarqueña del sindicato, Colombo recorrió el predio ferial y destacó que el evento es una vidriera para la provincia. “Es una fiesta nacional donde los catamarqueños se hacen ver, donde invitan y abren sus puertas”, expresó. La visita marcó el regreso de la dirigente a una celebración que, según dijo, acompaña desde hace 15 años la labor de las amas de casa organizadas.
¿Qué es el SACRA y cómo nació?
Colombo recordó que el sindicato fue fundado hace 43 años por iniciativa de Beatriz Mirkin, con el objetivo de visibilizar la situación de las mujeres en Argentina. Hoy, la organización tiene presencia en 19 provincias y cuenta con una obra social sindical propia. “A principios de este año conseguimos la inscripción de nuestra prepaga para ser parte del sistema de salud en Argentina”, detalló la dirigente.
La organización impulsa actividades según las necesidades de cada provincia: capacitaciones, cooperativas, formación educativa, ferias y proyectos comunitarios. En Catamarca, el foco está en el turismo y el acompañamiento de las afiliadas locales. “En cada provincia desarrollamos aquello que se da por cómo somos y por quiénes somos”, afirmó.
“El trabajo doméstico es una cinta de Moebius infinita”
Durante la entrevista, Colombo puso el acento en la invisibilización de las tareas del hogar. “Si una persona dice que las amas de casa nunca trabajaron, que cambie con su señora una semana y va a salir despavorido a pedirle que vuelva a las tareas”, lanzó. Explicó que las labores no tienen horarios: “Empieza cuando te levantás y termina cuando te acostás. Es una cinta de Moebius infinita, nunca se termina”.
La dirigente señaló que los estudios sobre uso del tiempo permiten medir el aporte económico y social, y afirmó que el trabajo doméstico representa una parte importante de la producción nacional. “Cuando la plata no alcanza, cuando alguien pierde el trabajo, cuando hay dificultades, las amas de casa dicen: yo no puedo aflojar, tengo que sostenerme, llenar de esperanza y de valores”, expresó.
Antes de irse, dejó un mensaje que resonó entre las presentes: “Eso que llaman amor es amor, y también es trabajo no remunerado”. Con su paso por el Poncho, Colombo reafirmó el compromiso del SACRA con la defensa y el reconocimiento del rol de las amas de casa en todo el país.