Viven a oscuras y sin agua: los vecinos compraron focos y se los robaron a los pocos días
En Alto Comedero hay familias que hace años reclaman por agua, cloacas y luz. Cuando los vecinos se organizaron para iluminar la cuadra, el esfuerzo duró poco: se los robaron. La historia completa de un barrio que se cansó de esperar.
Más de 350 familias del Asentamiento 4 de Agosto, en Alto Comedero, llevan más de una década reclamando lo mínimo: agua potable, cloacas y alumbrado. La respuesta oficial nunca llegó y la situación se agrava con la llegada del calor.
Omar Cardozo, vecino e integrante de la comunidad, puso voz a un reclamo que se arrastra desde la conformación del asentamiento, hace 14 años. "Venimos pidiendo las redes de agua y cloacas y hasta el día de hoy no tenemos respuesta", contó.
El panorama no es alentador: sin servicio básico, la vida cotidiana se vuelve cuesta arriba para chicos y adultos mayores. "Ahora se viene el verano; sin el servicio básico es imposible vivir", agregó Cardozo.
Mangueras que no alcanzan y peleas por un balde
Las más de 350 familias se abastecen a través de instalaciones informales que no cubren la demanda del barrio. "Tenemos mangueras precarias que no abastecen a todas las familias", explicó el vecino.
En los días de calor extremo, la escasez desata tensiones. "La gente no tenía agua y se generaba el reproche y la pelea entre vecinos por un balde de agua", relató.
Los reclamos formales no prosperaron. "Presentamos notas a Agua Potable de Jujuy y mantuvimos una reunión con el ingeniero García, pero hasta ahora no hay novedades sobre los estudios prometidos", señaló Cardozo.
Pozos ciegos que se desbordan y calles intransitables
A la falta de agua se suma la ausencia de red cloacal. Los vecinos deben construir pozos ciegos que, por la baja topografía del terreno, se llenan de agua durante las lluvias y no tienen salida.
"Con la lluvia las calles son intransitables, no tenemos enripiado ni infraestructura, los chicos tienen que pasar por zanjones llenos de barro para ir a la escuela", describió Cardozo.
Oscuridad total, robos y una comunidad que se organiza
La falta de mantenimiento municipal también se traduce en un incremento de los hechos delictivos y el consumo de sustancias. La oscuridad total del trazado urbano favorece esas situaciones.
"Hay cero alumbrado público, está todo oscuro y la delincuencia creció. Los chicos están con mucha adicción y entran a robar a los propios vecinos; ya es insostenible esta realidad de inseguridad", afirmó el vecino.
Y apuntó contra la Municipalidad: "No se acercó con el arreglo de calles ni cambio de focos, está todo abandonado".
Ante la inacción oficial, los propios habitantes intentaron costear la iluminación de sus cuadras. Juntaron dinero y colocaron seis focos, pero los artefactos fueron sustraídos a los pocos días.
"Los mismos chicos del lugar se subieron a los postes y nos robaron tres. Quedamos a medias, pero todo lo que se hace es con esfuerzo propio de los vecinos", cerró Cardozo.