Viven entre pozos y a oscuras: la calle que se convirtió en un río cada vez que llueve
En Alto Comedero, cada lluvia les deja la calle hecha un río y sin luz para volver del trabajo. Las vecinas ya ofrecieron pagar los materiales: lo que falta no es plata.
Las vecinas de la calle 251, en el sector La Loma de Alto Comedero, están hartas. Cada lluvia convierte la cuadra en un río que se lleva el terreno y deja atrás una grieta profunda, y el municipio, dicen, nunca dio una respuesta.
Según relataron las propias residentes, el agua baja desde el sector de ATSA y entra de lleno a la arteria porque no hay obras hídricas en la parte alta. El resultado es una calle intransitable, con pozos que impiden sacar los autos de los garajes y que ya provocaron varias caídas.
Sin respuesta oficial
"Nunca tuvimos una respuesta de parte del municipio. Inclusive vino el intendente para la inauguración de la calle asfaltada 250, pero nunca enfocaron para acá ni mostraron esta parte", contó con malestar una de las vecinas del sector.
La mujer aseguró que junto a sus vecinos llegaron a ofrecer la compra de bolsas de cemento o pagar el combustible de las máquinas para que hicieran la nivelación, porque contratar maquinaria de forma particular les resulta imposible.
Caídas y una nena fracturada
El deterioro del suelo no solo complica a los autos: también pone en riesgo a quienes caminan hacia las escuelas o las paradas de colectivo. "Suben abuelos y chicos a la mañana. Hubo accidentes, se cayeron personas y una nena del frente también se cayó y se fracturó la clavícula", relató otra de las damnificadas.
Cloacas, olores e inseguridad
A la intransitabilidad se suma el antecedente de las cloacas. Las vecinas recordaron que estuvieron cerca de un año con desbordes de aguas servidas por colapsos en el servicio, lo que generó malos olores e insalubridad permanente hasta que el reclamo tomó difusión pública.
Por último, apuntaron a la ausencia total de iluminación pública, que convierte al tramo en un sector inseguro de noche. "A mí me robaron el celular acá abajo. Como no hay luz, aprovechan la circunstancia porque sabés que la gente baja de noche de trabajar y tenés que subir con cuidado mirando el piso para no caerte", concluyó la frentista, que reiteró el pedido de nivelado, ripiado y luminarias para el barrio.