¿Cuánto más van a tener que convivir con el olor a animales muertos y los cueros apilados al aire libre? Los vecinos del barrio Solís Pizarro llevan años reclamando y ahora suman una nueva queja.
Los vecinos del barrio Solís Pizarro están hartos. Hace años conviven con olores nauseabundos que atribuyen al frigorífico Brunetti, una situación que denuncian sin respuestas y que ahora sumó un nuevo capítulo: cueros apilados al aire libre.
Una de las residentes contó que vive frente al establecimiento desde hace 45 años. Según relató, en algún momento el impacto de los olores había disminuido, pero volvieron a sentirse durante toda la jornada.
"No se puede ni salir a la calle"
La mujer describió el día a día en la zona con crudeza: "Nos contaminan todo, es un olor a animales muertos terrible, no se soporta, no se puede lavar ropa, no se puede salir a la calle (…) a partir del mediodía es insoportable", dijo a Multivisión Federal.
El malestar no es nuevo. Desde el centro vecinal se hicieron varias presentaciones pidiendo una solución. La vecina recordó que, aparentemente, hace cinco años el frigorífico tendría que haberse retirado del lugar cuando la zona pasó a ser urbanizada. Sin embargo, nada cambió.
"Tenemos derecho a vivir dignamente (…) estos días sin sol el olor era insoportable, imagínese que ya salió el sol se pone peor, aparte que nos debe perjudicar en salud", agregó.
El nuevo foco de reclamo: cueros a la vista
La problemática volvió a tomar visibilidad cuando los vecinos advirtieron que desde los depósitos del frigorífico sacaban cueros y los dejaban al aire libre. "Hay más de 3 metros de cueros apilados (…) parece que ya no están faenando, pero están sacando los cueros de los depósitos, los están poniendo al fondo", detalló la mujer.
El reclamo, que lleva años, sigue sin una solución concreta. Los habitantes del barrio Solís Pizarro insisten en que la calidad de vida y la salud están en juego, y piden que las autoridades intervengan de una vez.