A los 26 años se ganó un apodo que lo acompañó toda la vida: "numeral de hierro". Volaba rasante sobre el mar a 800 km/h y volvió de todas sus misiones en Malvinas. La historia del comodoro Rinke, que murió en Córdoba.
El comodoro retirado Carlos Rinke, uno de los pilotos que voló en Malvinas con la Fuerza Aérea Argentina, falleció en Córdoba. Tenía el apodo que se ganó a los 26 años, en pleno conflicto de 1982: "numeral de hierro".
El mote nació de su rol como teniente del Grupo 5 de Caza de la V Brigada Aérea. Él mismo lo explicaba sin vueltas: en una escuadrilla, el numeral es la posición que acompaña al guía que va adelante. Y su versión del apodo tenía que ver con el cumplimiento.
"El apodo surgió porque yo era muy efectivo, participé en todas las misiones que me tocaron y regresé de cada una", contó Rinke, según recogió la prensa provincial.
El A-4B a ras del agua
Formado en la Escuela de Aviación Militar, Rinke piloteó cazabombarderos Douglas A-4B Skyhawk que despegaban desde Río Gallegos. La escuadrilla volaba rasante, a más de 800 km/h, para esquivar radares y misiles. El riesgo de terminar en el agua era permanente.
"Sabíamos que no hacía falta el enemigo para no volver", recordó alguna vez sobre esas aproximaciones al límite.
Seis salidas de combate
De las 505 salidas que registró la Fuerza Aérea en el conflicto, Rinke participó en seis. El 23 de mayo integró la escuadrilla que atacó al HMS Antelope, que se hundió al día siguiente. En esa misma misión, su compañero Luciano Guadagnini fue derribado.
El 25 de mayo, Rinke y Pablo Carballo atacaron la fragata HMS Broadsword, una de las postales más recordadas de la guerra. Ese mismo día, aviones de sus camaradas impactaron al destructor HMS Coventry. La escuadrilla volvió completa.
"El éxito de la misión es que salimos cuatro aviones y volvimos los cuatro", resumió Rinke.
El 8 de junio participó de los ataques a los buques RFA Sir Galahad y RFA Sir Tristan en Bahía Agradable, dos golpes duros para el desembarco británico.
El reconocimiento que pedía para otros
Aunque era un piloto condecorado, Rinke mantuvo siempre un perfil bajo y reclamaba el mérito para el personal de tierra.
"El piloto es la punta de una larga cadena. Detrás hay mecánicos, armeros, radares, meteorólogos. Sin ellos, nada hubiese sido posible", sostenía.
Ya retirado, en 2025 completó a pie el Camino de Santiago. Lo hizo con una compañía que no se veía: "Llevé a mis compañeros caídos conmigo. Sentí su compañía en todo momento".
Rinke estaba casado con María Gabriela Fierro, tenía cinco hijos y 12 nietos.
Los homenajes
Las Fuerzas Armadas Argentinas recordaron la imagen del 25 de mayo de 1982: "Una imagen que inmortalizó para siempre el coraje y la determinación de aquellos jóvenes pilotos argentinos. Honor y gloria eterna".
La vicepresidenta Victoria Villarruel lo despidió: "Que en paz descanse, Soldado de la Patria. ¡Argentina tiene héroes! ¡¡¡Malvinas Argentinas ayer, hoy y siempre!!!".
El diputado Luis Petri también lo recordó: "Hasta siempre, numeral de hierro. Hoy nos dejó el Comodoro (R) VGM Carlos Rinke. En 1982 voló en cada misión que le tocó y volvió de todas. Al ras del mar, a 800 km/h, con un rosario rezado antes de despegar. Honor y gratitud eterna. Mi abrazo a su familia, a la Fuerza Aérea y a todos sus camaradas, los veteranos de Malvinas".