Volvía a su casa en González Catán cuando un auto cruzó el boulevard: quién era Mariela Pollio
Una vecina de González Catán volvía a su casa cuando un auto cruzó el boulevard y la embistió. El conductor quedó detenido, pero lo que reveló el test de alcoholemia y el intento de fuga cambiaron todo.
Mariela Pollio tenía 44 años, era vecina de González Catán y murió el sábado por la tarde cuando un conductor alcoholizado perdió el control de su Renault 19, atravesó el boulevard central de la avenida Otero y la embistió mientras ella manejaba su Citroën C4. La noticia conmocionó a sus seres queridos, que la despidieron en las redes con mensajes de dolor.
Mariela estaba casada desde 2024 con su pareja, un mecánico, y juntos criaban a tres hijos: una joven de 21 años y dos varones, de 18 y 6. Trabajaba como empleada de comercio y hacía pocos años había lanzado su propio emprendimiento de carteles luminosos.
Fanática de Ricardo Arjona e hincha de Huracán, compartía en sus redes fotos en recitales y en la cancha. También se destacaba en acrobacia sobre tela y patín, disciplinas que practicaba con pasión.
El choque que le quitó la vida
El siniestro ocurrió sobre la avenida Otero, a la altura de la calle Rivera Indarte. Mariela volvía a su casa cuando el Renault 19 conducido por Raúl Bejas, de 38 años, perdió el control, cruzó el boulevard central y chocó de frente contra su Citroën C4.
Según los testigos, Bejas emanaba un fuerte aliento a alcohol al momento del impacto. En el vehículo viajaban también una mujer y tres menores, que sufrieron heridas leves.
Tras el choque, el conductor intentó escapar, pero finalmente quedó internado bajo custodia en el Hospital Eva Perón. Los inspectores de tránsito le realizaron un test de alcoholemia que dio positivo, aunque no se precisó el resultado. También se le practicó una extracción de sangre para la pericia toxicológica.
En el marco de la investigación, el juez de Garantías N° 2 de Morón, Ricardo Fraga, ordenó la detención de Bejas. El expediente quedó a cargo del fiscal Patricio Ventricelli, de la UFI N° 6 de Morón.
El adiós de sus amigas
La muerte de Mariela generó una ola de mensajes en las redes sociales. “Querida amiga Marie. Todavía no puedo creer que te hayas ido. El silencio que dejás es muy grande y duele en el pecho”, escribió una de sus amigas.
Otra amiga publicó: “Todavía no caigo de esta triste noticia, por qué a vos, mi bella y gran amiga”. Y agregó: “A pesar de todo siempre estabas con una sonrisa, jamás me demostraste tristeza”.
