Volvía con su hijo tras festejar el título de Central y terminó con la cabeza rota: "La saqué barata"
Volvía feliz con su hijo tras el título de Central. En Pellegrini y Callao, un grupo de Newell's le tiró una piedra que le partió la cabeza. Los médicos le dijeron que zafó de milagro, pero las amenazas no pararon. Su descargo contra la violencia te va a erizar la piel.
Una hincha de Central vivió un calvario cuando regresaba a su casa después de festejar la obtención de la Supercopa Internacional. En la intersección de Pellegrini y Callao, en pleno centro de Rosario, fue emboscada por un grupo de simpatizantes de Newell's que le arrojó una piedra que impactó directamente en su cabeza.
La víctima, identificada como Brenda, viajaba en moto junto a su hijo menor. Según relató en sus redes sociales, el ataque ocurrió sin mediar palabra: "Volvía del Monumento después de festejar el campeonato de Central, feliz, como cualquier hincha que sale a disfrutar, y me crucé con unos hinchas de Newell’s que me tiraron un piedrazo en la cabeza".
El golpe no solo la alcanzó a ella. El casco de su hijo quedó destruido por otra piedra. "Ellos estaban sobre Pellegrini en el cantero, todos vestidos de Newell's. Imaginate que el casco de mi hijo lo rompieron; si no llevaba puesto el casco, me lo mataban", contó a Rosario3.
"La saqué barata"
Brenda recibió atención médica inmediata en un efector de salud de la ciudad. El impacto le provocó una herida en la sien que requirió sutura y dejó un hematoma de gran tamaño. "El golpe fue justo en la sien. La saqué barata, eso me dijeron los médicos", explicó.
"Me tuvieron que coser. Tengo que controlarme porque se me hizo un hematoma gigante y tengo puntos en la cabeza", agregó sobre su estado.
La mujer también denunció que está recibiendo amenazas a través de sus redes sociales, lo que agrava su situación y la de su familia.
Un descargo contra la violencia
En su cuenta de Instagram, Brenda publicó un mensaje de impotencia y reflexión. "¿Hasta dónde vamos a llegar por una camiseta, loco? Una cosa es cargar, putearse, tener rivalidad y gastarse entre hinchas. Pero agarrar una piedra y tirársela a una persona en la cabeza es de una locura y una cobardía tremenda", escribió.
Y continuó: "Hoy me tocó a mí. Mañana puede ser un hijo, una madre, un hermano, un amigo. Porque cuando tiran una piedra así no saben dónde va a pegar ni cómo puede terminar".
Más adelante, sentenció: "Yo salí a festejar a mi equipo y terminé volviendo a mi casa con la cabeza rota. Eso no es fútbol, no es pasión y no es rivalidad. Es violencia de mierda. Pueden tener los colores que quieran, pero antes que hinchas somos personas. Y estaría bueno que algunos se acuerden de eso antes de hacer una cagada que después no tiene vuelta atrás".
El ataque ocurrió en un contexto de incidentes en las inmediaciones del Coloso, en una jornada que debía ser de celebración para los hinchas canallas.