Volvían de cazar en un campo santacruceño: lo que llevaban en la camioneta los delató
Una camioneta intentaba salir de Santa Cruz en plena madrugada. Lo que los efectivos encontraron adentro no tenía ningún papel que lo respalde, y la temporada ya había cerrado hace semanas.
Un control caminero en el límite interprovincial sobre la Ruta Nacional 3 terminó con carne de guanaco secuestrada y dos hombres demorados. El operativo lo llevó adelante personal de la División Unidad Operativa Caminera Ramón Santos durante la madrugada, según informó La Opinión Austral a partir del reporte emitido en La Mañana de LU12.
Los efectivos interceptaron una camioneta Ford Ranger gris que intentaba egresar de la provincia de Santa Cruz. Al inspeccionar el vehículo, en el que viajaban dos hombres mayores de edad, los uniformados advirtieron que transportaban carne de origen silvestre sin la documentación que exige la normativa.
¿Qué declaró el conductor?
Consultado por los policías, el conductor sostuvo que llevaban el producto del desposte de aproximadamente cuatro guanacos cazados en un establecimiento rural. La explicación no alcanzó: las autoridades constataron que no contaban con la licencia de caza deportiva, ni con la autorización formal del campo, ni con la habilitación de transporte cinegético.
Esos tres requisitos son obligatorios para trasladar piezas de fauna silvestre, por lo que el cargamento quedó fuera de la ley y fue secuestrado. Los dos ocupantes del rodado quedaron demorados mientras avanza el procedimiento.
La temporada ya había cerrado
Durante la transmisión se recordó que la temporada de caza en Santa Cruz finalizó el 31 de agosto, de modo que la actividad ya estaba vencida fuera de término. Es decir, incluso si los papeles hubieran estado en regla, la época habilitada para la práctica había quedado atrás.
El otro punto que se remarcó tiene que ver con la salud pública: el traslado y la eventual comercialización de carne que no pasó por los controles ni por la inspección bromatológica que exigen las autoridades competentes representa un riesgo sanitario concreto para quienes la consuman.
El caso vuelve a poner el foco sobre la caza furtiva en la provincia y sobre los operativos que buscan frenar el egreso de productos de origen silvestre sin respaldo legal.