Volvieron de bailar y la pesadilla recién empezaba: el dramático escape de una mujer en Salta
Salieron a bailar y volvieron a casa, pero la noche terminó en una pesadilla. El agresor la ahorcó con un buzo y ella escapó de milagro. ¿Qué pasó después?
Lo que debía ser una noche de diversión terminó en una pesadilla para una mujer en el norte de Salta. Tras salir de un boliche, su pareja la atacó ferozmente en la casa: la ahorcó con un buzo, la golpeó y la amenazó de muerte. Ella logró escapar por milagro y pedir ayuda.
La fiscal penal de Pichanal, María Sofía Fuentes, a través de la delegación Colonia Santa Rosa, imputó de forma provisional a un joven de 28 años por el violento episodio. El caso está caratulado como lesiones doblemente agravadas por el vínculo y por violencia de género, en concurso real con amenazas.
El infierno comenzó al cruzar la puerta
Según la investigación del Ministerio Público Fiscal, la pareja había estado en un local bailable y decidió volver a su domicilio. Nada hacía sospechar lo que ocurriría minutos después, cuando ya estaban adentro.
El clima cambió de golpe. La víctima relató que, mientras estaba acostada, el agresor se abalanzó sobre ella y, en una secuencia de extrema violencia, la tomó del cuello con un buzo para intentar asfixiarla. No contento con eso, le dio golpes de puño en la cara y la amenazó con matarla.
El escape milagroso y las marcas en el cuerpo
En un momento de desesperación, la mujer juntó fuerzas, logró zafarse del sujeto, escapó de la vivienda y salió a la calle a pedir auxilio. Inmediatamente se dirigió a la dependencia policial para radicar la denuncia.
El examen médico legista confirmó la violencia: le constataron hematomas en el cuello y en los codos, además de escoriaciones en el pómulo izquierdo. Lesiones que la Justicia calificó preliminarmente como leves.
El agresor, detenido
Con las pruebas y el testimonio de la sobreviviente, la fiscal Fuentes imputó al sujeto de manera provisional. Tras la audiencia, desde el Ministerio Público Fiscal se solicitó formalmente que el violento permanezca detenido mientras avanza la causa.