Volvieron los baches a la Circunvalación y ya hay un tramo que asusta a los conductores
Los pozos volvieron al carril lento de la Circunvalación y los conductores ya no saben cómo esquivarlos. En el último año se registraron tres vuelcos en esa misma zona, pero la nueva concesionaria todavía no dio respuestas.
La autopista Circunvalación vuelve a estar en el centro de la preocupación. En la mano que va hacia el Mercofrut, a la altura del brazo de bajada al puente Lucas Córdoba, la calzada muestra un deterioro que ya no se puede ignorar: enormes pozos que ponen en riesgo a quienes transitan a diario, sobre todo a los vehículos de gran porte.
No es una simple molestia. En el último año, en esa misma zona se registraron tres vuelcos, una cifra que expone la gravedad de la situación y que exige una intervención inmediata.
Un problema que ya había sido expuesto
Hace un mes, un móvil del programa Los Primeros mostró con crudeza lo que ocurría en ese sector. La falta de mantenimiento había convertido la autopista en una trampa para los conductores. Ante esa exposición pública, la Dirección Nacional de Vialidad, antes de dejar la administración de la autovía, logró recomponer la calzada y ejecutar los arreglos necesarios. Fue una intervención tardía, pero al menos restituyó condiciones mínimas de seguridad vial.
Sin embargo, la solución no fue definitiva. Con la nueva concesionaria —Autovía Construcciones y Servicios SA— ya en funciones, los baches reaparecieron sobre el carril lento, a apenas días del cambio de administración.
Maniobras peligrosas y riesgo latente
La consecuencia es directa: los conductores se ven obligados a hacer maniobras bruscas para incorporarse al carril rápido y esquivar los pozos. Ese cruce repentino multiplica las probabilidades de un siniestro vial y pone en jaque la seguridad de toda la traza.
Que los problemas resurjan tan pronto deja al descubierto una realidad inquietante: contrataciones y traspasos que no contemplan planes serios de mantenimiento, o empresas que asumen responsabilidades sin la capacidad operativa o el compromiso necesario para cumplirlas.
Reclamo de transparencia y acción urgente
La urgencia es innegable. No se trata solo de reparar baches: se trata de evitar más accidentes, proteger vidas y devolver a la comunidad la confianza en una vía fundamental para el tránsito de cargas y personas.
La nueva concesionaria tiene la obligación legal y moral de intervenir de inmediato, pero esa urgencia debe acompañarse de transparencia: qué tareas realizará, en qué plazos y con qué recursos.
Si la inacción se naturaliza, los vuelcos seguirán sumando y las versiones oficiales seguirán llegando tarde. La autopista Circunvalación no puede convertirse en un laboratorio de negligencias donde solo se actúa después de la exposición pública. Hoy la responsabilidad recae sobre Autovía Construcciones y Servicios SA y sobre los organismos de control: deben demostrar con hechos que la concesión no será otra excusa para tolerar el deterioro y el riesgo.