Volvió a la esquina donde le robaron y no podía creer lo que encontró
Le robaron casi toda la mercadería en la previa del clásico y hasta le destrozaron las camisetas de Central. Lo que pasó después, cuando volvió a la esquina, ni él lo podía creer.
Nicolás Marín, el vendedor ambulante que fue víctima de un robo piraña en la previa del clásico rosarino, regresó este martes a la esquina de Rondeau y Olivé, en el barrio de Arroyito. Pero no volvió solo: lo hizo con mercadería, camisetas y banderas para retomar su trabajo.
El hombre, oriundo de Granadero Baigorria, había sufrido el domingo el asalto de un grupo de delincuentes que se movilizaba en moto y se llevó alrededor del 85 por ciento de sus productos. Lo que parecía un golpe durísimo para su sustento diario terminó convirtiéndose en una muestra de solidaridad que lo sorprendió.
Una ola de ayuda inesperada
La difusión del hecho generó una reacción inmediata en la comunidad. Vecinos, dirigentes de Central e incluso el propio Ángel Di María se hicieron eco de lo ocurrido. La ayuda no tardó en llegar y Marín no pudo ocultar su emoción al hablar con Radio La Red Rosario.
“Gracias a Dios estamos más que agradecidos con la gente. Muchos nos ayudaron a recuperar mercadería, que era lo más importante”, contó.
Además de reponer parte de lo perdido, el trabajador logró conseguir el automóvil que necesitaba para comenzar a trabajar como conductor de una aplicación de viajes. Así, el golpe que recibió el domingo parece haber sido el puntapié para una cadena de gestos que le devolvieron la esperanza.
Cómo fue el robo
El domingo, mientras se preparaba para aprovechar el movimiento del clásico entre Central y Newell’s, Nicolás armó su puesto con camisetas y banderas de ambos clubes. Cerca de las 14.30, un grupo de delincuentes en moto irrumpió en la esquina y se llevó gran parte de la mercadería. Las prendas de Central fueron las que sufrieron la mayor saña.
En ese momento, Marín estaba acompañado por su hijo de 9 años, lo que sumó aún más conmoción al episodio. La rápida viralización del caso y la respuesta de la gente marcaron un antes y un después en la historia de este vendedor, que ahora mira hacia adelante con renovado impulso.