Volvió a Paraná y reveló el apodo que todavía le dicen sus amigas de la infancia
Volvió a Paraná, caminó por la escuela donde estudió y el mirador de la barranca, y compartió las fotos con un mensaje. Pero hubo un detalle de su adolescencia que sus amigas entrerrianas todavía le recuerdan.
Valeria Mazza regresó a Paraná, la ciudad donde se crió, y recorrió junto a su esposo Alejandro Gravier y un grupo de amigas los rincones que marcaron su infancia y adolescencia. La modelo compartió las postales en sus redes y les dedicó un mensaje a esos lugares.
“Lindo volver a lugares favoritos que son parte de mi historia. Compartir con personas que amo”, escribió este miércoles junto a las imágenes de la recorrida por la capital entrerriana.
Qué lugares eligió recorrer
Entre las paradas aparecen la Escuela Normal, donde cursó parte de su escolaridad, y el mirador sobre la barranca, en la zona del Patito Sirirí. Allí posó junto a las letras corpóreas de Paraná, que fueron renovadas con flores de árboles típicos de la región con la primavera encima.
La recorrida sumó también las escalinatas del ingreso al Hotel Howard Johnson Mayorazgo, una panorámica del Parque Urquiza, una postal de la Catedral Metropolitana y una visita a una peluquería. Un paseo atravesado por los recuerdos y el reencuentro con espacios conocidos.
No es la primera vez que Mazza vuelve. Pese a su carrera internacional, sostiene un lazo fuerte con la ciudad y conserva amistades de la infancia y la adolescencia.
De Rosario a Paraná a los cuatro años
Nacida en Rosario el 17 de febrero de 1972, la modelo se instaló en Paraná junto a su familia cuando tenía cuatro años. En la capital entrerriana hizo sus estudios, se apasionó por el deporte y dio sus primeros pasos en el modelaje a los 14.
“Crecí en un barrio muy tranquilo, donde salíamos a jugar, a andar en bicicleta y compartir momentos con los vecinos. Recuerdo ir caminando a la escuela a la mañana y volver al mediodía a casa”, recordó en una entrevista tiempo atrás.
De esa etapa también rescató la libertad con la que la vivió y los vínculos que armó. “Del club tengo los mejores recuerdos de mi infancia y mi adolescencia, porque crecí muy libre y tranquila. El deporte, por sobre todo, fue muy importante”, contó.
La nadadora del CAE
Mucho antes de las pasarelas internacionales, Mazza le dedicó horas a la natación competitiva. Arrancó a entrenar a los seis años en el Club Atlético Estudiantes (CAE) de Paraná y soñaba con llegar a unos Juegos Olímpicos, hasta que el modelaje le cambió el rumbo.
“Yo nadaba, así que todos los días, desde mis seis años, iba a mis entrenamientos”, rememoró. El lazo con el deporte y con sus compañeros del club sigue intacto: entre los motivos que la trajeron de vuelta a Paraná mencionó la jubilación de su entrenador de natación.
“La rusa” y las amistades que no se pierden
Sus viajes a Rosario son para ver a la familia; los que hace a Paraná, en cambio, tienen que ver con celebraciones y encuentros especiales. Aniversarios de egresados, casamientos y cumpleaños de gente cercana aparecen en esa lista.
“Conservo amistades de allá. Hay un grupo de gente con la que nos seguimos viendo, no importa el tiempo que pase, porque cuando volvemos a tomar contacto no necesitamos decir nada”, aseguró.
Y reveló un detalle que sus amigas entrerrianas no olvidaron: “Para ellos soy ‘La rusa’, porque así me llamaban en Paraná. Volver a eso, a los recuerdos, siempre hace muy bien”.
El antecedente de los 50 en el Mayorazgo
Uno de los regresos más recordados fue en mayo de 2022, cuando eligió el Hotel Howard Johnson Mayorazgo para festejar sus 50 años. La “Golden Party” reunió a familiares, amigos y figuras del espectáculo en la ciudad donde pasó su infancia.
En esta nueva visita, la modelo volvió a apostar por los lugares atados a su historia personal y les mostró a sus seguidores la emoción de reencontrarse con una ciudad que considera clave en su vida.