Volvió al consultorio por un control de rutina y salió con un diagnóstico que no esperaba

¿Qué infección que se creía superada está reapareciendo en los controles ginecológicos y aparece sin que la paciente sospeche nada? Una especialista pampeana contó qué está viendo en su consultorio y por qué ya no distingue niveles sociales.

· 5 min de lectura
Volvió al consultorio por un control de rutina y salió con un diagnóstico que no esperaba
Volvió al consultorio por un control de rutina y salió con un diagnóstico que no esperaba

La tocoginecóloga Alejandra Pérez volvió a los micrófonos de InfoPico Radio y repasó las consultas que más se repiten en su consultorio. Entre los temas que puso sobre la mesa, uno encendió la alarma: el aumento de infecciones de transmisión sexual que aparecen sin que las pacientes las busquen, como hallazgos en análisis de rutina.

«Lo que estamos viendo mucho es la candidiasis recidivante»

El cuadro que más se repite, según la profesional, es la candidiasis que va y vuelve. Se trata de una ruptura del equilibrio ecológico de la vagina: el hongo cándida desplaza a los lactobacilos de la flora normal.

«Es un microorganismo oportunista, porque aprovecha la oportunidad del sistema inmunológico que está bajo por estrés la mayoría de las veces, o por infecciones intercurrentes», detalló Pérez.

Los síntomas son conocidos: flujo grumoso, de aspecto pastoso y olor ácido, con picazón, ardor e irritación intensa en la vulva. El problema es la ciclicidad. «Generalmente la semana antes de menstruar aparecen con los síntomas. Hay gente que hace años que está con el problema», advirtió.

Del antimicótico al láser

El tratamiento habitual arranca con fluconazol de 150 miligramos en monodosis, que alivia los síntomas, aunque muchas veces no alcanza y hay que sostener el esquema en el tiempo. «A veces las tenemos 6 meses con antimicóticos», graficó.

Entre las herramientas más recientes mencionó el láser, que describió con una imagen: «Es como algo figurativo que voy a decir, es como que quemaría los microorganismos». En rigor, se trata de una terapia radiante que modifica el pH, mejora la producción de colágeno y refuerza las defensas locales.

El recorrido previo de la paciente suele incluir cremas, óvulos antimicóticos y tratamientos orales prolongados. Y hay un factor que atraviesa todo: el estrés.

«La mujer es la que lleva la matuta en la casa. Yo siempre lo hablo con las pacientes, que son medio el eje de la familia. Si ellas no están bien, es como que se desmorona todo», sostuvo.

Menopausia: «Eso hay que regarlo»

Otro de los ejes de la charla fue el síndrome genitourinario de la menopausia. Al bajar los estrógenos, el tejido se vuelve más atrófico, más delgado y con menos circulación local. Pérez remarcó que muchas veces es el propio equipo médico el que tiene que abrir el tema.

«Cuando vamos a hacer un Papanicolaou vemos que hay cierta resistencia a colocar un espéculo, que no desliza, que hay rigidez, y a veces hasta se lastima porque está muy adelgazado el tejido», describió. Su síntesis fue directa: «Eso hay que regarlo, hay que darle tratamiento hormonal, hay que hacer una cosmética vulvovaginal».

Dentro de ese abanico de cuidados enumeró jabones líquidos específicos adaptados al pH vaginal, geles de ácido hialurónico para hidratar y lubricar, cremas hidratantes y sérum reparador después de la depilación, y cremas despigmentantes y láser para el oscurecimiento genital. Consultado por los costos, fue clara: «Barato no es, pero es accesible».

ITS: «Lo vemos en todos los niveles sociales»

El tramo más fuerte de la entrevista estuvo en las infecciones de transmisión sexual. Pérez contó que en su consultorio privado está detectando casos de sífilis, una enfermedad que se creía superada. «Estamos viendo mucho sífilis, que estaba desterrada porque con la penicilina enseguida uno la trataba», afirmó, y agregó que colegas de otras provincias le reportan la misma tendencia.

La médica marcó un cambio de época. Antes, dijo, estas infecciones se concentraban en contextos de menores recursos. Hoy el escenario es otro: «Ahora se ve en todos los niveles sociales e intelectuales, o sea que la gente sabe, pero igual las enfermedades de transmisión sexual puede tenerlas cualquiera aun sabiendo».

Sobre cómo llegan los diagnósticos, explicó: «En general son hallazgos, porque no vienen sabiendo». Las pacientes consultan por el control anual y, en la rutina, aparece una VDRL positiva o un test de VIH positivo. Por eso suele pedir autorización expresa para incorporar el estudio de ITS al análisis general: «Siempre les pregunto si quieren hacerse el estudio y la mayoría te dice que sí».

La ginecóloga remarcó además el rol que termina cumpliendo en el seguimiento integral: «Es la única vez que van al médico al año, entonces medio que el ginecólogo se comporta como médico de cabecera». También insistió en la necesidad de avisar a las parejas anteriores ante un diagnóstico positivo. Sobre el VIH, precisó que los casos siguen existiendo aunque se hable menos: «Ya se controla con el tratamiento, se logran cargas virales negativas».

Hormonas, pellets y péptidos

Pérez también salió al cruce de una denominación instalada: el pellet, dijo, no es un «chip sexual» sino una vía de administración subdérmica de hormonas bioidénticas u otras sustancias. En esas barritas se pueden incorporar desde metformina, en pacientes con insulinorresistencia, hasta oxandrolona, para mejorar la masa muscular.

«Yo te puedo poner un pellet de testosterona con oxandrolona, pero vos tenés que hacer una dieta saludable, tenés que tener un entrenamiento cuatro veces por semana. Todo es un todo», aclaró.

Finalmente, adelantó que está cursando una capacitación sobre péptidos, sustancias que ya circulan en el mercado y que los pacientes empiezan a pedir. Su advertencia apuntó a la indicación profesional: «Si uno no está bien indicado, el resultado no es bueno, entonces desmerece el método, el tratamiento. Y no es que sea malo, sino que no está bien indicado para ese paciente».

Más para leer

Jacinto Arauz quiere ser reserva natural: el proyecto que ya tiene el visto bueno de la Provincia
Sociedad
Tres hermanas buscaron durante años una iglesia: el dato que las llevó hasta Rancul
Sociedad
El concurso que premia con $200.000 a los mayores de 60: el lema que ya genera expectativa
Sociedad
Toay: quiénes dejarán de pagar el impuesto a los baldíos y por cuánto tiempo
Sociedad
La provincia superó las 25.000 inscriptos por vivienda: el detalle que cambió en el registro
Sociedad
400 pampeanos aprendieron a salvar vidas: la maniobra que todos deberían conocer
Sociedad