Votó dos veces por Trump y ahora su constructora quedó casi vacía: “Ya no hay vida”
Votó por Trump para que deportaran a “la gente mala”, pero las redadas migratorias terminaron vaciando su propia constructora: de 250 empleados a apenas 30. “Ya no hay vida”, dice.
Mario Edén Guerrero, dueño de una constructora en el sur de Texas, apoyó a Donald Trump en dos elecciones. Hoy ve con preocupación cómo las redadas migratorias diezman su plantilla y frenan sus obras. En un informe de CNN, el empresario relató que la actividad en su empresa se redujo drásticamente y que el miedo entre los trabajadores paraliza la región.
Guerrero, que se define como independiente, votó por Trump con la expectativa de que se deportara a “la gente mala”, pero nunca imaginó que las políticas migratorias afectarían de este modo a la industria de la construcción, de la que depende su economía.
La caída de la mano de obra
Su empresa, radicada en el Valle del Río Grande, cerca de la frontera con México, pasó de tener más de 250 trabajadores por jornada a un promedio de apenas 30 a 50 obreros. Guerrero atribuye esta merma al temor generado por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“El que viene a EE.UU. a trabajar no es un delincuente”, afirmó el constructor, quien sostiene que muchos de sus empleados evitan incluso las actividades cotidianas por miedo a toparse con agentes migratorios. La situación se refleja en uno de sus proyectos ubicados a pocos metros de la frontera, que permanece prácticamente vacío. Los pocos operarios que aún concurren prefieren no hablar frente a las cámaras, según consignó CNN.
Un votante que cuestiona las redadas
Guerrero respaldó a Trump en dos oportunidades, motivado por la promesa de combatir la delincuencia y expulsar a pandilleros. Sin embargo, marca una diferencia: “Cuando el señor Trump decía que iban a deportar a toda la gente mala, a las personas que pertenecen a pandillas, yo quería eso. Quiero que deporten a toda la gente mala. Pero, para mí, una persona que viene a EE.UU. a trabajar no es una persona mala”.
El empresario percibe un cambio en el clima social de su comunidad. “Ya no hay vida. Es lo que escucho, que todo está muy callado. Es algo muy feo porque mucha de esta gente viene para poder poner un poquito de comida en la mesa”, lamentó.
El impacto económico en la construcción
Según un cálculo del American Immigration Council citado por CNN, a fines de 2024 más del 23% de los trabajadores de la construcción en Texas se encontraban en situación migratoria irregular. Ese dato ayuda a dimensionar la magnitud del problema para el sector.
A las dificultades por la falta de personal se suman otros factores económicos. Guerrero mencionó el encarecimiento de los materiales, el precio del diésel que encarece el transporte, los aumentos en aluminio y plásticos, y la baja demanda de viviendas, ya que menos familias compran su primera casa.
“Aunque dicen que no estamos en guerra, la guerra que está pasando con Irán está afectando el diésel, que afecta todo el transporte de nuestros materiales, y después también está afectando el aluminio y los plásticos”, señaló el constructor.