Vuelve el agua al mediodía, pero la mitad de las cañerías sigue siendo un problema
Se esperaba un corte breve y controlado, pero el número que puso Obras Sanitarias sobre la mesa cambia la escala del problema: la mitad de la red de agua potable está hecha de cañerías que ya no resisten. Qué se reemplaza y hasta cuándo.
Obras Sanitarias ejecuta este viernes un operativo de recambio de cañerías que obligó a cortar el suministro en distintos sectores de la ciudad. La promesa oficial: los trabajos estarían terminados al mediodía, según anticipó el responsable del organismo, Del Cerro.
La intervención no es aislada. Forma parte de un Plan de Infraestructura que se viene programando desde hace tiempo y que apunta a algo más que destapar un caño: mejorar la calidad del flujo, renovar las conexiones domiciliarias y dejar de depender de materiales que ya cumplieron su ciclo.
Qué son las válvulas-esclusas y por qué importan
Uno de los ejes de la obra son las válvulas-esclusas, que permiten regular el flujo y, a futuro, sectorizar la red. La lógica es simple: si se rompe un caño maestro o hay una tarea programada, se podría aislar el tramo afectado en lugar de paralizar toda la planta de agua.
Del Cerro explicó que en otras oportunidades se repavimentaron calles sin recambiar antes las cañerías en estado de obsolescencia. El ejemplo que citó es la avenida Chajarí, donde se cuentan 20 parches y las roturas se repiten una y otra vez.
El dato que preocupa: la mitad de la red es vieja
El número es contundente. El 50 % de la red de agua potable está compuesta por cañerías viejas de hierro fundido y de fibrocemento-asbesto. Con el paso del tiempo, esos materiales pierden resistencia.
“Quedan como un cartón y, con el movimiento se rompen”, advirtió Del Cerro. El resto de la red, en cambio, se fue renovando con PVC.
Cuando una cañería de ese tipo cede, el problema no se limita al caño: afecta el servicio, la calidad del agua y la conexión de cada casa. Y el costo, a la larga, lo terminan pagando los usuarios.
Turismo Nacional: la presión del fin de semana
La obra se cruza con un evento de peso. Para el fin de semana del Turismo Nacional en el autódromo local, Del Cerro anticipó que los hoteles no deberían tener inconvenientes con el suministro porque cuentan con tanques de agua.
El responsable recordó además que, una semana antes, se advirtió sobre las reparaciones para que el recurso se use de forma racional.
En paralelo, hay operarios trabajando en otro sector de la red, en Rocamora y Belgrano. La idea es que la planta vuelva a funcionar lo antes posible.
La advertencia previa importa: cuando se corta el agua no alcanza con avisar que hay trabajos. Hay que anticipar, informar y dejar la red lista. En este caso, la promesa es el mediodía; la prueba, que el servicio se restablezca cuanto antes.