Weretilneck abre el juego con el IPROSS: "No tenemos ningún problema en aceptar sugerencias"
Un gobernador salió a bancar una reforma que puede cambiarle la vida a miles de afiliados. Dijo que acepta sugerencias de gremios y oposición, pero hay un detalle del nuevo esquema que todavía no se conoce.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, salió a bancar el proyecto que envió a la Legislatura para desregular el IPROSS y tendió la mano a los gremios y a la oposición. En diálogo con Radio Seis, el mandatario aseguró que "no tenemos ningún problema en aceptar cualquier sugerencia de los gremios o de la oposición para mejorar la ley", y habilitó así el debate público sobre una reforma que promete cambiarle la vida a miles de afiliados.
Según confirmó el propio Weretilneck, la obra social provincial avanza en un plan integral de digitalización y modernización de procesos. El cambio de fondo: dejar atrás el modelo per cápita para pasar a un sistema prestacional con mayor nivel de auditoría. Además, anticipó que hacia fin de año se reabrirá el registro para adherentes particulares y que en el futuro podrán incorporarse los monotributistas.
Un cambio de esquema: del obligatorio al elegido
El gobernador reconoció que la medida "tendría que haberse tomado antes" y marcó la diferencia con el sistema actual: "Estamos yendo a un esquema donde la persona decide, no se obliga nada a nadie, ni a irse ni a quedarse; el afiliado decide". Para Weretilneck, se trata de "un lindo debate" y pidió que dirigentes gremiales y funcionarios piensen "en primer lugar en la persona, el trabajador público municipal o provincial".
El mandatario explicó que la reforma tendrá un efecto dinamizador en tres frentes. Primero, la libertad del trabajador: el agente público y su grupo familiar podrán elegir la cobertura médica que consideren más adecuada. Segundo, la exigencia para el IPROSS, que deberá competir en el mercado para no perder afiliados y acelerar su modernización. Weretilneck subrayó que hoy la entidad tiene buenos niveles de cobertura —55% en atención ambulatoria y 100% en tratamientos oncológicos y de discapacidad—, pero admitió que la atención al público debe optimizarse desde las delegaciones hasta el nivel central.
Mensaje para los prestadores
El tercer punto que mencionó el gobernador apunta a los prestadores. Sanatorios, laboratorios y profesionales médicos deberán elevar la calidad del servicio. "Los que cobran plus, demoran en dar turnos o se abusan de los afiliados van a tener que mejorar, porque si atienden mal, la obra social se verá perjudicada y el afiliado se irá a otra", advirtió.
Para que el sistema no se desfinancie, la ley mantendrá el principio de solidaridad interna. Los salarios más altos —autoridades electas y cargos políticos de los tres poderes del Estado— no podrán desafiliarse del IPROSS. Con esa salvedad, el Ejecutivo descarta un riesgo de desfinanciamiento y proyecta que la opción de cambio estará disponible a partir de diciembre, después de una etapa de 30 días destinada a la reglamentación y adecuación de los sistemas informáticos. La baja en la obra social provincial recién se efectivizará cuando el afiliado presente el alta en la nueva entidad elegida.