La firma en Buenos Aires dejó en manos de la Provincia los primeros tramos de las rutas 22 y 151, y los vecinos que las transitan a diario ya sienten el cambio. La letra chica del acuerdo y cuánto se invertirá para arreglarlas, adentro.
El gobernador Alberto Weretilneck estampó su firma en las actas de toma de posesión parcial de seis tramos de las rutas nacionales 22 y 151. La rúbrica se concretó en Buenos Aires junto al administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, y dejó en manos de la Provincia los primeros 337 kilómetros.
Con ese paso quedó formalizada la incorporación de los sectores iniciales previstos en el acuerdo entre Río Negro y la Nación. Para el Gobierno rionegrino arranca una etapa distinta: pasa a administrar y conservar de manera directa esas trazas.
Los tramos que ya dependen de la Provincia
La primera tanda incluye cuatro sectores de la Ruta Nacional 22, que en conjunto suman 293,24 kilómetros:
-Del puente sobre el río Colorado hasta Choele Choel: 138,35 kilómetros.
-De Choele Choel a Chichinales: 141,36 kilómetros.
-Del acceso a Fernández Oro al Parque Industrial de Cipolletti: 10,02 kilómetros.
-De calle Salto al puente que conecta Cipolletti con Neuquén: 3,51 kilómetros.
En la Ruta Nacional 151, en tanto, la transferencia abarca dos tramos que totalizan 44,38 kilómetros:
-Del empalme con la Ruta Nacional 22, en Cipolletti, al Tercer Puente: 3,40 kilómetros.
-Del yacimiento Medanito al puente sobre el límite con La Pampa: 40,98 kilómetros.
Un acuerdo a 20 años y por etapas
Lo firmado representa la primera etapa efectiva del entendimiento con Nación, que prevé el traspaso de unos 508 kilómetros de ambas rutas por un plazo de 20 años. El traspaso avanza de forma progresiva, a medida que se van liberando los distintos sectores.
En paralelo, la Provincia ya tiene identificadas seis intervenciones críticas sobre las dos rutas. Para cuatro trabajos de emergencia se estima una inversión de $10.719 millones: $7.168 millones aportados por Oldelval y $3.551 millones que pondrá Río Negro.
Las tareas previstas incluyen fresado, repavimentación, bacheo y recuperación de terraplenes y banquinas. Cada obra se pondrá en marcha según las condiciones jurídicas y técnicas de su sector.