Ya no compran por kilo: el cambio radical en las panaderías de Jujuy que preocupa a todos
Las panaderías de Jujuy ya no venden por kilo: los clientes piden unidades sueltas. ¿Qué pasó con el consumo de pan?
El consumo de pan cayó un 20% en el último mes y las familias jujeñas ahora piden unidades sueltas o montos exactos para el día. El sector panadero, termómetro de la crisis, refleja el impacto de la pérdida del poder adquisitivo en los hogares.
Luis Cucciaro, miembro de la Cámara de Panaderos de Jujuy, explicó a Qué Pasa Jujuy que la temporada invernal, tradicionalmente favorable, no logró sostener las ventas. "El sector no escapa a la realidad del país", afirmó, y detalló que los ingresos familiares ya no alcanzan para un consumo mensual programado.
¿Cómo compran ahora los jujeños?
La clásica compra de un kilo o más de pan se desvaneció. Ahora los clientes piden cantidades fraccionadas: unidades contadas o montos fijos en pesos para cubrir apenas un desayuno o almuerzo. "Ya no se lleva excedente para la casa", señaló Cucciaro.
El cambio es tan drástico que en los locales céntricos se registró una merma de hasta el 50% en la concurrencia matutina respecto a temporadas anteriores.
Precios y competencia desleal
La última actualización de precios de referencia fue en junio, con ajustes del 10% al 15%. Pero cada panadería define sus valores según costos operativos, calidad de insumos (grasas, harinas, margarinas) y la pesada carga tributaria, previsional y laboral que enfrentan los comercios formales.
Esta situación profundiza la asimetría con panaderías informales, sobre todo en áreas periféricas donde los controles son casi inexistentes. "Es muy difícil auditar la producción nocturna", admitió Cucciaro, lo que genera diferencias de precios marcadas.
Lo nuevo: el pan saludable
A pesar de la crisis, crece la demanda de panificados con salvado (pan negro), semillas y masa madre. "La gente busca opciones más saludables incluso en contextos difíciles", destacó el referente gremial.