Yacyretá ya abrió su segundo vertedero y advierten que la crecida recién empieza

Richard Pintar, jefe técnico de Yacyretá, describió un escenario que se extiende por meses y anticipó cuándo llegaría el pico más alto del Paraná. La cifra que manejan y las zonas que quedarían expuestas.

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Yacyretá ya abrió su segundo vertedero y advierten que la crecida recién empieza
Yacyretá ya abrió su segundo vertedero y advierten que la crecida recién empieza

La crecida del río Paraná que obligó a incrementar las descargas en la represa de Yacyretá podría ser solo el arranque de un período de varios meses con nuevos aumentos del caudal. Así lo advirtió Richard Pintar, jefe técnico argentino del Departamento Técnico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), quien anticipó que los pronósticos no descartan episodios similares durante noviembre y diciembre, e incluso hasta marzo de 2027.

En diálogo con el programa Ahora País, de Cadena 3, el ingeniero explicó que las lluvias registradas en las cuencas del Alto Paraná y del Iguazú superaron ampliamente lo previsto y elevaron el volumen de agua que llega al complejo desde Brasil.

El pico que se espera para esta semana

Según las proyecciones que maneja Yacyretá, el caudal del Paraná alcanzaría los 33.000 metros cúbicos por segundo entre este miércoles y jueves. Es un volumen cercano a los 37.000 metros cúbicos por segundo registrados en otras grandes crecidas desde que el complejo empezó a funcionar.

Pero la preocupación no se agota en los próximos días. Pintar vinculó la posibilidad de nuevos episodios con los pronósticos de El Niño y sostuvo que la incertidumbre se extiende por un período prolongado.

“Esperamos que en noviembre y diciembre también tengamos eventos similares y que estas condiciones puedan extenderse incluso hasta marzo del año que viene”, expresó. Y agregó: “Todavía tenemos unos cinco o seis meses de incertidumbre al respecto”.

Lluvias que multiplicaron los pronósticos

El especialista precisó que la crecida nace de las precipitaciones extraordinarias en el norte de Brasil y en las cuencas que alimentan al Paraná. Desde septiembre se venía observando un crecimiento moderado del caudal, pero las lluvias recientes cambiaron el escenario y forzaron a incrementar las descargas del complejo.

“Las lluvias fueron muy intensas y estuvieron por encima de los pronósticos efectuados en la cuenca del Alto Paraná”, señaló Pintar, quien detalló que en algunos sectores las precipitaciones llegaron a superar hasta cinco veces los valores previstos. Se registraron acumulados de hasta 300 milímetros en sectores de la cuenca del Iguazú, uno de los principales afluentes del Paraná, además de importantes lluvias sobre la propia cuenca del río.

Ese impacto se traslada rápido hacia Yacyretá. El complejo está a unos 400 kilómetros de la represa de Itaipú, ubicada aguas arriba, en la frontera entre Brasil y Paraguay. Por eso, el aumento del volumen descargado por Itaipú y los aportes de los ríos que desembocan en el Paraná terminan reflejándose en el caudal que llega a la central argentino-paraguaya.

“En un recorrido de 400 kilómetros hasta acá, ese frente de onda viene rápido”, explicó.

Por qué Yacyretá debe abrir sus vertederos

Ante las imágenes de las grandes cantidades de agua descargadas por la represa, Pintar aclaró que “Yacyretá no cuenta con capacidad de almacenamiento para retener una crecida de estas características. Tiene una cota bien definida, una cota que hay que cuidarla y que es inmóvil, trazada en el eje Encarnación-Posadas. Eso define la ley de operación de nuestro embalse”.

El complejo dispone de tres sistemas de descarga: dos vertederos y la propia central hidroeléctrica, que usa parte del caudal para generar electricidad con sus turbinas. Desde septiembre, uno de los vertederos ya estaba abierto por el excedente que no podía turbinarse. Con la llegada de un volumen adicional, fue necesario recurrir al segundo aliviador.

“Con este excedente que vino de agua, sobre el excedente que ya teníamos, tenemos que hacerlo pasar por el otro vertedero. En realidad, es la segunda línea de evacuación que tiene Yacyretá”, explicó. Según el responsable técnico, las descargas se encontraban alrededor del 33% de las capacidades nominales de diseño del complejo.

Pintar aclaró además que las consecuencias de estas operaciones se manifiestan principalmente aguas abajo de la central, sobre las zonas ribereñas del Paraná, particularmente en territorio correntino.

Cuatro alertas desde septiembre y prevención aguas abajo

La EBY mantiene un sistema de comunicación con organismos oficiales de Argentina y Paraguay para anticipar las consecuencias de los aumentos de caudal. Según Pintar, desde septiembre se emitieron cuatro alertas dirigidas a las autoridades encargadas de coordinar las medidas preventivas, entre ellas municipios, organismos de Defensa Civil y la Prefectura Naval Argentina.

El ingeniero explicó que, mediante el manejo operativo del embalse, se busca generar un margen de espera que permita moderar el paso de la onda de crecida y evitar incrementos bruscos de las descargas aguas abajo. Ese procedimiento apunta a reducir las consecuencias sobre las poblaciones y los bienes ubicados en áreas expuestas a inundaciones.

“Tenemos mapas de las zonas inundables aguas abajo, de manera que los organismos oficiales que atienden estas emergencias puedan tomar las previsiones correspondientes”, señaló.

Las crecidas del Paraná, recordó, son fenómenos recurrentes, aunque no ocurren con una periodicidad fija. Esa experiencia permitió identificar sectores vulnerables y establecer mecanismos de advertencia para las autoridades y los habitantes de las zonas ribereñas. No obstante, reconoció que las evacuaciones preventivas suelen encontrar dificultades porque “la gente a veces se resiste a dejar sus bienes, sus lugares”.

Un escenario comparable con la crecida de 2023

Consultado sobre antecedentes, Pintar recordó que en 2023 se produjo un pico de crecida comparable con el escenario actual y que también hubo episodios importantes en años anteriores. Los mayores caudales registrados por Yacyretá desde que cuenta con su sistema de información alcanzaron los 37.000 metros cúbicos por segundo.

La proyección de 33.000 metros cúbicos por segundo para este miércoles o jueves representa, por lo tanto, un volumen significativo, aunque inferior a aquellos máximos. “Eso es importante porque inunda las zonas ribereñas aguas abajo y afecta a las poblaciones”, sostuvo.

De todos modos, insistió en que se trata de situaciones contempladas en los mapas de riesgo y en los procedimientos preventivos de los organismos responsables de atender emergencias.

El papel de Itaipú y la coordinación con Brasil

Parte fundamental de la evolución del caudal depende de lo que ocurre aguas arriba, especialmente en la represa de Itaipú. Pintar explicó que esa central hidroeléctrica dispone de una importante capacidad de turbinado y almacenamiento, pero cuando el embalse alcanza su límite operativo debe liberar el excedente mediante la apertura de vertederos.

“Toda esa agua se incorpora a la columna vertebral del sistema, que es el río Paraná, y termina llegando a Yacyretá”, señaló.

Para anticipar estos movimientos, Yacyretá mantiene comunicación permanente con los responsables de Itaipú, que comparten información de una extensa red hidrometeorológica. El especialista describió una cuenca de aproximadamente 1.000 kilómetros por 1.000 kilómetros, con alrededor de 60 centrales hidroeléctricas distribuidas sobre el Paraná y sus afluentes. Los datos de esa red permiten elaborar pronósticos, evaluar los aportes de agua y adoptar previsiones frente a los aumentos de caudal.

El Niño y la incertidumbre hasta marzo de 2027

Más allá de la crecida actual, el jefe técnico argentino de Yacyretá advirtió que las perspectivas para los próximos meses exigen mantener la vigilancia sobre las precipitaciones y la evolución de los ríos. De acuerdo a los pronósticos internacionales, el episodio actual podría constituir el comienzo de un período asociado a un fenómeno de El Niño fuerte, con posibilidades de nuevos eventos de lluvias intensas durante el verano.

“Este es el evento inicial del período que se le asigna a la presencia de El Niño fuerte, que se anuncia incluso a nivel internacional”, sostuvo durante la entrevista con Cadena 3. En ese marco, consideró posible que se repitan situaciones similares durante noviembre y diciembre y que las condiciones de inestabilidad se prolonguen hasta marzo de 2027.

Por ahora, la atención está concentrada en la evolución inmediata del Paraná, el caudal que llega desde Brasil y la coordinación de las descargas para reducir los impactos aguas abajo de Yacyretá. Pero la advertencia de Pintar introduce una perspectiva de más largo plazo: la necesidad de sostener los mecanismos de prevención y alerta durante los próximos meses.

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