YPF Gas alerta sobre 120 depósitos clandestinos de garrafas en Tucumán tras explosión en Famaillá
YPF Gas alerta sobre más de 120 depósitos clandestinos de garrafas en Tucumán, un peligro latente tras la explosión en Famaillá. Solo hay 11 establecimientos habilitados.
La empresa YPF Gas lanzó una advertencia urgente sobre la seguridad en la provincia tras el incendio del 16 de enero en Famaillá. Su presidente, Pablo Daniel Barzola, afirmó que existen más de 120 depósitos ilegales de garrafas, un “peligro latente” que convive con solo 11 establecimientos habilitados. La situación representa un riesgo extremo para los tucumanos y una competencia desleal para el sector formal.
Barzola fue contundente al analizar el siniestro ocurrido en la ciudad del sur provincial. “El lamentable incendio sucedido en Famaillá no fue un accidente. Si se hubieran cumplido las normas, esto no habría ocurrido”, aseguró el directivo. La compañía sostiene que el problema no radica en los envases, que son seguros, sino en la manipulación y el almacenamiento clandestino.
El contraste entre lo legal y lo clandestino
Según los datos oficiales que maneja la empresa, en toda Tucumán solo hay 6 depósitos y 5 plantas fraccionadoras habilitadas por la Secretaría de Energía de la Nación. Estos operan bajo estrictos estándares de seguridad, con auditorías que certifican el estado de las instalaciones y los sistemas de prevención.
En marcada oposición, los más de 120 depósitos clandestinos detectados operan fuera de toda supervisión. Barzola explicó que cualquier comercio, casa o depósito que almacene más de 100 garrafas está funcionando ilegalmente. Estos lugares no solo incumplen normas de seguridad, sino también laborales e impositivas.
Una red que opera con “complicidad”
El presidente de YPF Gas fue más allá en sus declaraciones. Señaló que estos depósitos ilegales operan “con la complicidad de proveedores, la desinformación y la ausencia de control de las autoridades en todos los ámbitos”.
Ante esta grave situación, la empresa informó que, a través de CADIGAS (Cámara Argentina de Distribuidores de Gas Licuado), están trabajando activamente para detectar estos depósitos. El plan incluye realizar las denuncias correspondientes ante las autoridades municipales y la Secretaría de Energía de la Nación.
Un llamado a la acción tras la tragedia
El objetivo expreso de la compañía es que el suceso de Famaillá sirva como punto de inflexión. “El objetivo es que este suceso sirva para que proveedores y autoridades tomen conciencia del alto riesgo que implica para la población este flagelo de la clandestinidad, que lamentablemente está creciendo día a día”, sostuvo Barzola.
La advertencia pone el foco en la responsabilidad compartida para evitar nuevas tragedias. Mientras los depósitos clandestinos sigan proliferando sin control, el riesgo para los vecinos de toda la provincia, desde San Miguel de Tucumán hasta las localidades del interior, permanecerá latente.