YPF se desprendió de dos áreas en la Cuenca Neuquina: quién se queda con los 806 pozos
Economía · Río Negro

YPF se desprendió de dos áreas en la Cuenca Neuquina: quién se queda con los 806 pozos

YPF venía desprendiéndose de áreas maduras y el Plan Andes parecía un cierre de etapa. Ahora dos yacimientos entre Río Negro y Neuquén cambian de manos: 806 pozos registrados y un detalle sobre cuántos siguen produciendo.

Quintana Energy y la Compañía TSB firmaron un acuerdo con YPF para quedarse con la totalidad de las concesiones de explotación de Señal Picada-Punta Barda, dos áreas que se reparten entre Río Negro y Neuquén. La operación incluye el traspaso del 100% de los derechos y obligaciones que la petrolera de bandera mantiene sobre ambos yacimientos.

El convenio fue suscripto por Quintana E&P Argentina, Quintana Energy Investments y Compañía TSB, la firma que conduce Carlos Gilardone. Pero el cambio de titularidad todavía no está formalizado: las empresas deberán obtener las autorizaciones de los gobiernos de Río Negro y Neuquén, las jurisdicciones sobre las que se extienden las concesiones.

Qué incluye la operación

Además de los yacimientos, el acuerdo incorpora la concesión de transporte de hidrocarburos entre la planta de tratamiento PTC Catriel Oeste y la Unidad Automática de Medición El Medanito. Ese componente permite integrar la producción con la infraestructura de traslado de la compañía.

En conjunto, Señal Picada y Punta Barda reúnen 806 pozos registrados. De ese total, 281 se encuentran actualmente en extracción efectiva, una diferencia que permite dimensionar el estado productivo de los activos que pasarán a manos de las nuevas operadoras.

Pozo por pozo: cómo se reparten las áreas

Señal Picada concentra la mayor parte de esa infraestructura, con 604 pozos registrados y 220 en producción. Se trata de un yacimiento convencional cuya actividad se apoya principalmente en la formación Quintuco, de la que proviene el 93% de sus pozos.

Punta Barda, por su parte, cuenta con 202 pozos registrados, de los cuales 61 están en extracción efectiva. En este caso, la formación Loma Montosa representa el principal horizonte productivo y concentra el 94% de los pozos del área.

La diferencia entre pozos registrados y activos es relevante para evaluar el potencial de los yacimientos. El primer número contempla el inventario total de perforaciones, mientras que el segundo identifica aquellas que mantienen extracción efectiva. Por sus características, ambos bloques forman parte del segmento convencional de la industria, con reservorios que no requieren las operaciones de fractura hidráulica utilizadas en el desarrollo de formaciones no convencionales como Vaca Muerta.

El Plan Andes y la estrategia de YPF

La adquisición se inscribe en el crecimiento que Quintana Energy viene desarrollando a partir de la incorporación de activos convencionales que YPF decidió poner a la venta como parte de su Plan Andes. La iniciativa de la petrolera estatal apunta a desprenderse de áreas maduras para concentrar recursos e inversiones en sus proyectos estratégicos, especialmente en el segmento no convencional.

Para YPF, la cesión continúa el proceso de reorganización de su cartera de activos convencionales. La estrategia busca liberar recursos para orientar sus inversiones hacia el desarrollo de Vaca Muerta y otros proyectos considerados prioritarios para la compañía.

Quintana también apuesta a Mendoza

La presencia de Quintana alcanza Mendoza, donde controla el Clúster Mendoza Sur, integrado por concesiones como El Portón y Cañadón Amarillo. Entre sus proyectos figura la posibilidad de utilizar la formación El Troncoso como almacenamiento subterráneo de gas, una alternativa que permitiría guardar el recurso para su utilización posterior.

A esos activos se suma su apuesta exploratoria en el norte de la cuenca, en territorio mendocino, donde la empresa cuenta con derechos sobre áreas vinculadas a Vaca Muerta. Para avanzar en esa zona, proyecta inversiones iniciales por US$ 44 millones y la perforación de pozos piloto horizontales, una instancia previa a un eventual desarrollo de mayor escala.

La incorporación de Señal Picada-Punta Barda ampliaría la presencia de Quintana en la Cuenca Neuquina y sumaría dos concesiones convencionales con infraestructura de transporte asociada. Para la compañía, representa una nueva oportunidad de crecimiento dentro de un esquema de negocios que combina producción de petróleo y gas, recuperación de campos maduros y exploración.

Señal Picada y Punta Barda, representan un nuevo paso para Quintana. Foto gentileza.

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