YPF ya tiene fecha para la decisión más grande de su historia: qué se define el 26 de noviembre
YPF puso fecha para la decisión de inversión más grande de su historia: el 26 de noviembre. Lo que está en juego en Vaca Muerta y por qué el financiamiento de US$21.000 millones depende de esa firma.
La petrolera estatal YPF fijó para el 26 de noviembre la decisión final de inversión del proyecto Argentina LNG, un paso que puede redefinir el futuro del shale en el país. La definición es clave porque habilita la búsqueda de financiamiento en los mercados por cerca del 70% del total, con una necesidad estimada en unos US$21.000 millones. De concretarse, sería la mayor decisión de inversión de este tipo en la historia argentina y una de las más relevantes de América Latina.
En ese escenario, Vaca Muerta aparece como la base productiva que permitirá sostener el crecimiento previsto. Pero para la formación neuquina el proyecto significa algo más que una nueva obra energética: el desarrollo del gas no convencional necesita una demanda grande, estable y sostenida durante todo el año. El gas natural licuado (GNL) surge justamente como la alternativa para superar la fuerte diferencia entre el consumo invernal y el del resto del año.
Un cambio de escala para la Cuenca Neuquina
El objetivo es llevar la actividad a una escala que, en los próximos cinco años, genere un impacto importante sobre la economía argentina. Con una salida permanente hacia los mercados internacionales, el país sumaría una nueva fuente de ingreso de dólares y podría aprovechar el crecimiento de la demanda mundial de energía.
El proyecto de YPF se complementa con el plan de Southern Energy, que tiene previsto comenzar sus operaciones en 2027. Esa iniciativa podría marcar uno de los primeros grandes pasos para llevar gas de la Cuenca Neuquina hacia el exterior en forma de GNL.
Hasta ahora, una parte del desarrollo gasífero estuvo atada al consumo interno y regional. Una capacidad de exportación permanente permitiría sostener la producción durante todo el año y darle mayor previsibilidad a las empresas. En la práctica, eso podría traducirse en más perforaciones, nuevas fracturas y mayores niveles de actividad en los yacimientos.
El desafío ya no es transportar, sino llenar la capacidad
Mientras tanto, otras petroleras también avanzan con sus propios planes. Por eso el desafío cambia. Durante los últimos años, una de las principales preocupaciones fue cómo transportar el petróleo producido en Vaca Muerta. Con la ampliación de la infraestructura de evacuación y exportación, el problema podría pasar por garantizar que haya suficientes barriles para ocupar toda la capacidad disponible.
A eso se suma la necesidad de contar con trabajadores capacitados. También será necesario mejorar la logística y hacer más eficiente toda la cadena productiva para mantener la competitividad de los proyectos.