Zimmermann pide una nueva coparticipación: el número que desnuda el incumplimiento
Víctor Zimmermann se sentó frente al micrófono de La Radio con un dato bajo el brazo: el piso que la ley fija para las provincias nunca se cumplió. Los números que dio, año por año, dejan al descubierto una brecha que ya lleva décadas.
El ex senador nacional y referente de la UCR, Víctor Zimmermann, volvió a poner sobre la mesa uno de los reclamos históricos del interior: la necesidad de una nueva Ley de Coparticipación Federal. Lo hizo en diálogo con La Radio, donde pidió una norma que contemple las diferencias productivas y fiscales entre las provincias, garantice una distribución equilibrada de los recursos y mejore las condiciones de desarrollo del norte argentino.
Un régimen que nació transitorio y sigue vigente
Zimmermann recordó que el sistema actual fue aprobado en 1988 con carácter transitorio, con vigencia prevista desde el 1 de enero de ese año hasta el 31 de diciembre de 1989. La idea original era reemplazarlo por una nueva normativa en un plazo de dos años.
Esa discusión nunca se concretó. Según el dirigente, la reforma constitucional de 1994 incorporó una disposición que fijaba la necesidad de contar con una nueva ley antes de 1996, un mandato que, décadas después, continúa pendiente.
Para Zimmermann, el esquema vigente condiciona las posibilidades de inversión de las provincias que dependen en mayor medida de las transferencias nacionales y requiere una revisión profunda de los criterios de distribución de los recursos tributarios.
Asimetrías y beneficios especiales
Al explicar el funcionamiento de la norma, el exsenador señaló que el artículo segundo establece la distribución entre las provincias de la recaudación de determinados impuestos nacionales, mediante índices asignados a cada jurisdicción.
También apuntó que el régimen contempló beneficios adicionales para Buenos Aires, Neuquén, Chubut y Santa Cruz, que recibieron recursos por encima de lo que les correspondía según sus índices de coparticipación.
Zimmermann marcó las diferencias entre las provincias con actividades productivas de alta generación de recursos propios y aquellas que dependen más del Estado nacional. Mencionó el peso de la agricultura y la ganadería en la zona central del país, especialmente alrededor del nodo de Rosario, y el desarrollo de los hidrocarburos y el litio en otras regiones.
Su advertencia fue clara: si no se revisan los mecanismos de distribución y financiamiento, las brechas entre las economías provinciales pueden profundizarse.
Reorganizar sin quitar
El dirigente radical planteó que una nueva ley debe garantizar los recursos que hoy recibe cada jurisdicción y, al mismo tiempo, crear mecanismos para distribuir los ingresos adicionales que genere el crecimiento económico.
En ese sentido, aclaró que la discusión no debe partir de una reducción de los fondos existentes, sino de una reorganización de la estructura tributaria y de los criterios aplicables a la recaudación incremental.
Zimmermann sugirió que esos nuevos recursos podrían destinarse a objetivos específicos, con prioridad para la infraestructura básica en el Norte Argentino y la reducción de los costos logísticos que afectan a sus sectores productivos.
También recordó que los sucesivos pactos fiscales incorporaron impuestos que quedaron excluidos de la coparticipación general o recibieron asignaciones específicas, lo que modificó la estructura de distribución de los ingresos públicos. Por eso consideró necesario revisar el funcionamiento del sistema tributario y establecer reglas claras para los recursos adicionales.
Para el exsenador, la negociación debe contemplar las necesidades de todas las jurisdicciones y evitar que se transforme en una disputa por los fondos que cada provincia recibe actualmente.
El debate fiscal y la excusa electoral
Zimmermann insistió en que la revisión de la coparticipación debe avanzar sin quedar supeditada al calendario electoral. Frente a las objeciones que suelen aparecer en años de elecciones, recordó que el régimen de 1988 fue concebido como transitorio por solo dos años y que la reforma constitucional de 1994 fijó 1996 como plazo para una nueva ley.
En ese marco, defendió la apertura de una instancia de negociación entre las jurisdicciones y los distintos sectores políticos y económicos.
El piso del 34% que no se cumple
Uno de los argumentos centrales que utilizó Zimmermann para impulsar la revisión del sistema es el incumplimiento del piso del 34% establecido en la normativa. Según sostuvo, los porcentajes efectivamente distribuidos se encuentran por debajo de ese parámetro.
El dirigente presentó los datos de los últimos años, incorporando los fondos de la seguridad social al cálculo: en 2023 la distribución alcanzó el 29,71%; en 2024 descendió al 28,81%; y en 2025 se ubicó en el 29,90%. Entre enero y agosto del año en curso, el indicador llegó al 29,91%.
Zimmermann utilizó esas cifras como evidencia de la distancia entre el piso previsto en la ley y los recursos que efectivamente reciben las provincias, y remarcó que la situación se mantuvo durante sucesivas administraciones nacionales.