Zoe Bogach admitió cuánto gastó en una cartera y su confesión sobre la tarjeta de su papá
Zoe Bogach confesó en una entrevista que gasta la tarjeta de su papá y reveló que su compra más cara fue una cartera de dos mil dólares, generando polémica en redes.
La influencer Zoe Bogach volvió a ser tendencia tras una entrevista mano a mano con Emilia Attias para Infobae, donde habló sin filtros sobre su relación con el dinero y desató una catarata de reacciones en redes sociales.
Fiel a su estilo descontracturado, Zoe no esquivó el tema y reconoció abiertamente cómo maneja sus gastos: “A veces le uso la tarjeta a mi papá, le gasto mucha plata y a fin de mes me insulta y me dice que me va a cortar todo”. Lejos de mostrarse incómoda, redobló la apuesta con una frase que no pasó desapercibida: “En el momento lo disfruto porque no estoy gastando mi plata, estoy gastando la de mi papá. De alguna manera quiso tener una hija, así que, que se la aguante”.
La confesión generó un fuerte revuelo, sobre todo cuando profundizó en su conducta de consumo: “A mí me alcanza con mi plata, pero prefiero gastar la de mi papá que la mía”. Y fue más allá al admitir un patrón que ella misma definió como compulsivo: “Lo que más compro es ropa, soy compulsiva, no puedo”.
El momento más impactante llegó cuando reveló el monto de una de sus compras más lujosas: “No quiero decir cuánto fue lo que más gasté porque me van a funar, pero mi gasto más caro fue una cartera de dos mil dólares”. La cifra rápidamente encendió el debate en redes, donde muchos cuestionaron su naturalidad para hablar del tema.
Sin embargo, Zoe intentó bajar el tono al asegurar que esa etapa quedó atrás: “Ahora ya lo dejé atrás, pero hubo como dos años seguidos que no podía parar de comprarme carteras. De un día para el otro me aburrí y lo dejé”. Aun así, sus declaraciones ya habían hecho ruido.
El lado B de Zoe Bogach: su dura relación con el hate
Más allá de la polémica por sus gastos, Zoe también se mostró vulnerable al hablar del impacto que tienen las redes en su salud emocional. “Me cuesta mucho el hate, la gente me decía que me mate. En un momento me empecé a creer lo que la gente me decía”, confesó, visiblemente afectada.
En ese sentido, contó que está en tratamiento psicológico desde su salida del Gran Hermano y que todavía le cuesta procesar la exposición: “Estoy con psicólogo desde que salí de la casa. Me cuesta mucho entender cómo una persona que no te conoce puede opinar o decir cualquier barbaridad sin saber lo que estoy pasando”.
La influencer también reveló hasta qué punto la afectaron los ataques: “Me han mandado muchísimas barbaridades. Yo digo lo que siento, no me sale caretear y a veces eso me juega en contra. La gente piensa que soy un personaje, pero soy una persona que tiene emociones como todos”. Incluso, explicó que tuvo que tomar distancia para poder sobrellevar la situación: “Llegó un momento en el que me tuve que poner el perfil privado y borrarme de las aplicaciones, pero es un proceso”. Así, detrás de la polémica y el lujo, Zoe dejó ver una cara mucho más sensible, atravesada por el impacto del hate en las redes.