Desde que suplantó a Juliana “Furia” Scaglione en Gran Hermano 2025 (Telefe), Catalina Gorostidi no termina de encontrar su lugar en el juego. En las últimas horas, quedó demostrado que hay una buena cantidad de participantes que son incompatibles con ella.
Mientras estaba intentando dormir en el cuarto verde, la pediatra se ofuscó por el ruido que estaban haciendo con sus gritos varias de las chicas más jóvenes del reality. En ese grupo están Lourdes Ciccarone, Lucía “Luchi” Patrone y Martina Pereyra, que no tienen casi nada de relación con Cata.
Ni siquiera hablan con ella, al igual que Selva. Es por esto que la participante que se hizo famosa en la edición del año pasado, enojada, anticipó una guerra contra todas ellas, las más chicas de la casa. “Todas estas pendejas gritando acá, insoportables. ¡Dios!“, exclamó Cata.
Ya molesta por el ruido que hacían en otro ambiente de la casa. ”No eran así ustedes”, preguntó Ulises Apóstolo, en referencia a la edición en el que Cata jugó por primera vez y a propósito para sumar una cuota más picante a toda esta situación.
“Al principio sí, todo lo que hacían Alan, Bautista, Rosina”, recordó. “Estas son chiquitas, en serio. Tienen 22″, devolvió el cordobés. “Son muy chiquitas, bol… Hay que sacarlas a la m… Están más contentas porque salieron de placa”, remató la médica.
EL INGRESO DE CATA GOROSTIDI A GH 2025:
La semana pasada se había vivido un momento de tensión y euforia en la casa de Gran Hermano 2025 (Telefe) con el reingreso de Catalina Gorostidi a la casa gracias al tan famoso y deseado por muchos ex jugadores el Golden Ticket.
La participante de la edición pasada volvió más que segura por su revancha, pero en las redes comenzaron a preguntarse si era tan necesario que nuevamente esté en el juego y dentro de la casa. Los comentarios surgieron a raíz de que la médica pediatra cenó muy poco y devolvió el plato.
Tampoco quiso comer pochoclos cuando fueron a ver la película que ganaron gracias a un desafío de baile. “Desde que entró, Cata no comió ni dos bocados, ahora tampoco comió pochoclos. La verdad es un bajón que la hagan entrar en estas condiciones, esperemos que esté bien”, escribió una usuaria de X.
Notablemente consternada por la situación de la salud tanto física como mental de Catalina Gorostidi. Semanas antes de reingresar a la casa, la mediática había contado en su Instagram que sufre de trastornos alimenticios desde que es muy chica.
“Les cuento que desde los 17 años tengo un problema de alimentación, un trastorno alimenticio, ustedes lo pueden llamar anorexia, también tuve vigorexia. Los trastornos alimenticios son graves, pero lo que más me preocupa es la gente que habla de los cuerpos como si fuera la nada misma, este es el cuerpo que yo tengo hoy en día”, dijo.
Con sus palabras, Catalina no solo expuso su lucha personal, sino que también dejó un mensaje contundente sobre la importancia de respetar los cuerpos y evitar comentarios dañinos. Su testimonio resonó dentro y fuera de la casa de Gran Hermano, generando un fuerte debate en redes sociales sobre la presión estética y la salud mental.
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