A casi dos meses del disparo que mató a su beba, la joven que sobrevivió apuntó contra la causa: "Quedó todo en la nada"
La joven que sobrevivió al disparo que mató a su beba en Villa Caraza rompió el silencio y apuntó contra la investigación: «Quedó todo en la nada». La familia exige que se esclarezca la responsabilidad de todos los involucrados, pero hasta ahora hay un solo detenido.
Micaela Victoria Torales, de 18 años, rompió el silencio tras el ataque ocurrido a fines de agosto en Villa Caraza, donde perdió la vida su hija Ainoha, de 11 meses. La joven cuestionó el avance de la investigación y aseguró que el expediente tiene un solo detenido.
«Quedó todo en la nada», dijo Torales al referirse al estado de las actuaciones, en declaraciones a la prensa. Según su testimonio, la causa cuenta con un único aprehendido, mientras la familia exige que se esclarezcan las responsabilidades de todos los involucrados.
El ataque en la finca de Villa Caraza
El episodio ocurrió a finales de agosto en el interior de una finca de Villa Caraza. Un proyectil impactó de lleno en el cuerpo de la beba de 11 meses y le provocó la muerte en forma instantánea. La ráfaga también alcanzó a Micaela, que sufrió heridas de extrema gravedad.
La joven de 18 años fue trasladada de urgencia al hospital de la zona, donde la sometieron a intervenciones quirúrgicas complejas. Permaneció internada en estado delicado durante varias semanas y recibió el alta médica a fines de septiembre.
Un detenido y un prófugo
La investigación penal está radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 8 descentralizada de Avellaneda-Lanús. La nómina de imputados incluye a dos allegados directos de la menor.
Por un lado, Emanuel Agustín Barrios (22), tío paterno de la beba, fue aprehendido en los primeros procedimientos avalados por la fiscalía. Por otro, Esteban Gabriel Alderete, padre de la niña y pareja de Torales, sobre quien pesa una orden de captura firme, continúa prófugo.
Las hipótesis en pugna
En los primeros tramos de la instrucción policial circularon versiones contrapuestas sobre el origen del disparo. Una de las líneas iniciales sugería un accionar accidental mientras se manipulaba un arma de fuego. Los familiares de las víctimas rechazaron de plano esa versión e indicaron que el ataque se desencadenó en el marco de una acalorada discusión previa.