Alpachiri quiere un RIGI propio: el plan que ya está en el Concejo y puede cambiar el negocio del campo
El intendente Iván Fuhr llevó al Concejo un régimen de incentivos que promete cambiarle la ecuación a las plantas de acopio, las cooperativas y las ferias ganaderas de Alpachiri. Hay un subsidio clave en las guías que todavía no se debate en el recinto.
El intendente de Alpachiri, Iván Fuhr, presentó ante el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para crear el “RIGI Alpachirense”, un régimen de incentivos que busca instalar, sostener y expandir plantas de acopio de cereales, cooperativas agropecuarias y ferias de comercialización ganadera dentro del ejido municipal.
La iniciativa apunta a atraer inversiones privadas, generar empleo, sumar infraestructura y tecnología, y fortalecer la economía local. Según el proyecto, la radicación de nuevos emprendimientos permitiría ampliar la capacidad de almacenamiento y comercialización y consolidar a Alpachiri como un polo logístico y productivo de la región.
Guías de cereales y hacienda: qué subsidios propone
Uno de los ejes centrales del plan es un esquema de subsidios municipales para las guías de cereales y de hacienda. Para las operaciones que realicen las plantas de acopio alcanzadas por el régimen, cada guía de cereales costaría 0,04 Unidades Físicas de Granos (UFG), y la diferencia con el valor vigente la cubriría la Municipalidad.
En el caso de las ferias ganaderas, las guías de hacienda tendrían un valor de 0,5 Unidades Fijas Semovientes (UFS), también con subsidio municipal sobre la diferencia. Para las guías de entrada de hacienda destinadas exclusivamente a remates feriales físicos realizados en Alpachiri, el proyecto fija el mismo valor de 0,5 UFS, lo que representa una reducción aproximada del 68 por ciento respecto del valor general vigente.
Quiénes pueden acceder y con qué condiciones
Podrán acceder al régimen los establecimientos radicados o que se radiquen en Alpachiri, con habilitación municipal vigente y situación tributaria regularizada. También deberán cumplir con las normas ambientales, sanitarias y de seguridad y presentar un plan de inversión o desarrollo que contemple ampliaciones, modernización, construcción o incorporación de infraestructura.
Entre las condiciones se incluye el compromiso de mantener o incrementar los puestos de trabajo registrados en la localidad, con prioridad para la contratación de mano de obra local en igualdad de condiciones.
El beneficio tendría una vigencia de 15 años desde su otorgamiento, siempre que los beneficiarios mantengan las condiciones que dieron origen al régimen y continúen con sus actividades dentro del ejido municipal. Además, deberán presentar anualmente una declaración jurada con información sobre las inversiones realizadas, la cantidad de trabajadores y las mejoras incorporadas.
La propuesta también contempla la posibilidad de suspender o retirar los beneficios ante incumplimientos vinculados con la inversión productiva, la continuidad de la actividad o el mantenimiento del empleo.