La ley no los prohíbe y muchos los usan igual. Pero el especialista Jorge Ibáñez marcó un límite que pocos tienen en cuenta al pedalear: qué pasa con la atención cuando suena la música.
En San Juan, circular en bicicleta o moto con auriculares no está penado por la normativa vigente. Sin embargo, el especialista en Seguridad Vial Jorge Ibáñez advirtió que el dispositivo puede aislar al conductor del entorno y convertirse en un factor de riesgo, en diálogo con TELESOL.
Ibáñez fue claro: "se puede", pero subrayó que la atención al tránsito no se negocia. "Muchos llevan la música fuerte, van atentos a las llamadas, lo mismo pasa en el auto. Pero, si vamos al concepto, es un elemento que distrae", analizó.
El efecto no depende únicamente del tipo de vehículo. Según explicó, también inciden el volumen y el grado de concentración que exige la circulación urbana.
El paralelismo con la radio del auto
Para graficar el riesgo, el especialista comparó los auriculares con escuchar la radio mientras se maneja. "No todos los usan de la misma manera. Es lo mismo que usar la radio en el auto, porque vamos cantando, se pone música fuerte, eso también puede tener una distracción. Es un arma de doble filo", añadió.
En esa línea, consideró preferible un auricular inalámbrico antes que uno con cable, aunque insistió en que lo central es mantener la atención sobre la vía pública.
Qué dice la ley y qué está prohibido
Ibáñez aclaró que "la ley no lo prohíbe", pero marcó una diferencia clave: manipular el celular o llevarlo al oído mientras se conduce sí está vedado. Esa distinción normativa alcanza a ciclistas, motociclistas y automovilistas por igual.
El contexto lo justifica: la distracción al volante sigue siendo uno de los factores de riesgo más observados en el tránsito urbano.
Qué dicen los que están en la calle
Un relevamiento en la vía pública mostró opiniones divididas. Un taxista consultado por TELESOL sostuvo que los auriculares "generan una distracción" y contó que él usa la radio "tranqui, con un volumen moderado".
Un motociclista, en tanto, afirmó que no los utiliza al conducir porque "distrae" y le impide escuchar a otras personas o a los vehículos que se acercan.
Entre los ciclistas aparecieron las diferencias. Una joven reconoció: "Debería usar uno, lo sé, pero miro siempre". Un repartidor que se moviliza en bicicleta fue más categórico: "es peligroso".
El debate queda abierto: la norma no prohíbe los auriculares, pero la advertencia técnica apunta a reducir las distracciones. La conducta de cada conductor y su propia evaluación del riesgo terminan definiendo el límite.