Atajó dos penales en la Carabao Cup, pero en el City ya le avisaron que no será titular
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Atajó dos penales en la Carabao Cup, pero en el City ya le avisaron que no será titular

¿Qué le respondió el técnico del City cuando le preguntaron si sus dos penales atajados podían sacarle el puesto a Donnarumma?

Gerónimo Rulli fue la gran figura de Manchester City en la Carabao Cup: atajó dos penales en la tanda ante Brighton y selló la clasificación a cuartos de final. Sin embargo, lejos de la euforia, el entrenador Enzo Maresca fue tajante sobre su futuro inmediato en el arco citizen. La titularidad seguirá siendo de Gianluigi Donnarumma.

El partido que lo tuvo como héroe

El equipo de Maresca empató 2-2 con Brighton en el Etihad Stadium y debió definir por penales. Allí apareció el arquero platense de 34 años, formado en Estudiantes, para contener los remates de Yasin Ayari y Lewis Dunk. La tanda terminó 4 a 3 para el City y Rulli fue el nombre propio de la noche.

Enzo Fernández, que arrancó en el banco e ingresó en el complemento, también tuvo lo suyo: estuvo cerca de marcar el gol del triunfo sobre el cierre y luego convirtió su penal con una definición impecable.

La frase de Maresca que lo devuelve al banco

Consultado sobre si la actuación de Rulli podía poner en duda la titularidad de Donnarumma, el técnico no dejó margen: "¿Si su actuación pone en peligro la titularidad de Gianluigi Donnarumma? Absolutamente no. Está trabajando bien, pero sabe exactamente cuál es su rol, y no hay ninguna duda al respecto. Este fin de semana, de nuevo, Donnarumma + 10...", advirtió.

El propio Rulli asume ese lugar sin protestar. Detrás de la camiseta número 28 en el City y la 12 en la selección, el arquero convive con un rol secundario que ya conoce de otros destinos y, sobre todo, del combinado nacional, donde la sombra de Dibu Martínez es larga.

El mate que unió a Rulli con Haaland

Tras la clasificación, todos fueron a felicitarlo, pero hubo un gesto especial de Erling Braut Haaland. El noruego tiene una sintonía particular con los argentinos y hasta se animó a probar el mate que prepara Rulli. Semanas atrás sorprendió con una selfie con el brebaje en mano.

"Gracias por presentarme esta bebida tan rica", escribió Haaland, con el emoji del mate al final. En la publicación etiquetó a Julián Álvarez (su primer compañero argentino, hoy en Atlético de Madrid), a Enzo Fernández y al propio Rulli, que suele escuchar sus ocurrencias y reírse.

El arco de la selección, a su disposición

Con Dibu Martínez en plena rehabilitación por una fractura de mandíbula, Rulli aparece como el dueño del arco argentino al menos para uno de los próximos dos compromisos. La Selección jugará con Uruguay el 13 de noviembre, posiblemente en la Bombonera, y luego con Costa Rica el 17 en Córdoba.

Ambos arqueros son amigos y comparten el mismo objetivo, aunque parezcan polos opuestos. Martínez, dueño de la camiseta 23, debutó el 3 de junio de 2021 y se convirtió en ídolo de multitudes. Rulli, con la 12, se presentó el 8 de septiembre de 2018 y acumula 9 partidos en la mayor y dos citas olímpicas, la última en París 2024.

Estilos que chocan y un mismo talento para los penales

Dibu es extrovertido y convirtió su carrera en un show: atajadas sensacionales, reflejos imposibles y un temperamento que a veces se desborda. Rulli, en cambio, se inclina por la sobriedad, sin gritos ni ademanes elocuentes, con una carrera silenciosa lejos de las grandes luces. Pero en los penales, también la rompe.

"Tengo mi propia rutina, no podría hacer lo que él hace antes de un penal... No me gusta, pero porque en ese momento estoy pensando en otra cosa. Siempre estudiamos mucho los penales. Nada es por casualidad", contó tiempo atrás.

Del Estudiantes de La Plata al gigante celeste

Rulli se destacó en Estudiantes, pasó por Real Sociedad, Montpellier, Villarreal y fue referente en Marsella. En agosto pasado se sumó a Manchester City a cambio de 3.500.000 de euros. "Llegué para defender al mejor club del mundo", sostuvo en su presentación. "Todo profesional desea estar en un entorno de alto rendimiento. Mi trabajo ahora consiste en entrenar duro, conocer a los jugadores y al cuerpo técnico, y hacer todo lo posible para alcanzar mi mejor nivel", advirtió. Y lo consiguió en un abrir y cerrar de ojos.

"Soy un jugador de campo más", reconoce hoy. "En su momento, en Marsella, la primera cosa que nos pedían era que como arquero, atajemos. Luego, como estoy más retrasado y tengo una buena visión de la cancha, tenía que tratar de analizar muy rápido cómo el rival nos presiona, dónde están los espacios, para ayudar a mis compañeros a colocarse y a jugar", explicaba. Se nota: cada día juega mejor con los botines, lo que le abre otra puerta en la selección, más allá de que la Scaloneta no suele salir jugando.

Rulli juega, ataja, vuela y festeja. Al menos, cuando lo dejan.

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