Bailaba desde los 6 años y ahora creó un sistema para que las competencias no se atrasen
Se recibió de ingeniera informática y ideó una plataforma para agilizar las competencias de danza. Lo que descubrió al acompañar a una alumna con síndrome de Down la llevó a repensar los tiempos sobre el escenario.
Araceli Florencia Aguilar acaba de recibirse de ingeniera informática en la UNJu y ya tiene un proyecto que promete cambiar la organización de las competencias de danza. La joven, que también dirige la Escuela de Danzas Árabes “Amiras”, desarrolló una plataforma digital que busca agilizar los certámenes y evitar las esperas eternas entre presentación y presentación.
La idea no salió de un laboratorio: nació de su propia experiencia sobre el escenario. Araceli baila desde los seis años y compitió primero como alumna y después como profesora, lo que le permitió ver de cerca los problemas que sufren tanto los bailarines como los organizadores.
De la tesis a la práctica
El puntapié inicial fue un caso de estudio que realizó durante su tesis, vinculado a la competencia ABC. A partir de ahí empezó a dar forma a una herramienta pensada para resolver los inconvenientes cotidianos de estos eventos.
La plataforma administra la organización operativa de los encuentros, genera automáticamente los cronogramas de participación y brinda información actualizada sobre cómo se va desarrollando el evento. En una entrevista con Canal 4, Aguilar contó cómo surgió esta iniciativa que combina sus dos pasiones: la danza y la informática.
Notificaciones en tiempo real para evitar demoras
Uno de los objetivos centrales es terminar con los tiempos muertos entre coreografías. A través de notificaciones, los profesores pueden saber qué número está en el escenario, en qué momento les toca participar y cuántas presentaciones faltan para la suya.
Por ejemplo, si una delegación llega demorada desde otra provincia, el sistema permite reorganizar los turnos y adelantar las siguientes presentaciones. Así, los participantes pueden prepararse con anticipación y los docentes no necesitan estar consultando los horarios permanentemente.
Además, la aplicación organiza la música a partir del cronograma generado, lo que agiliza el desarrollo de las competencias y mejora la experiencia tanto para los bailarines como para el público.
Una mirada inclusiva
Otro aspecto destacado del proyecto es que contempla las necesidades particulares de los participantes. Aguilar explicó que su experiencia como profesora, especialmente al acompañar a una alumna con síndrome de Down, le permitió comprender que no todos necesitan los mismos tiempos para prepararse y salir al escenario.
Por eso, la plataforma contempla las coreografías inclusivas y permite considerar minutos adicionales cuando algún participante lo necesita. La propuesta busca que todos tengan la oportunidad de participar y disfrutar de la experiencia, incorporando una mirada más inclusiva en la organización de los eventos.
La aplicación fue utilizada inicialmente en el marco de su tesis universitaria y ahora se encuentra próxima a su lanzamiento para que pueda ser utilizada por escuelas y organizadores de competencias. La joven destacó que encontró en la informática una manera de aportar soluciones concretas al ámbito de la danza, una actividad que forma parte de su vida desde la infancia.
Un festejo doble
La reciente graduación de Araceli tuvo otro motivo de celebración. Luego de recibirse el viernes 23, al día siguiente participó junto a su escuela en el Festi Danza, realizado en Palpalá. La delegación obtuvo varios primeros premios y recibió el reconocimiento mayor: el de Mejor Academia.
Así, entre la formación profesional, la enseñanza y el desarrollo tecnológico, Araceli Florencia Aguilar demuestra que dos vocaciones pueden complementarse y convertirse en una propuesta innovadora para el ámbito artístico jujeño.