Bajó a ayudar a los chicos y terminó con 30 puñetazos en el ascensor
Los chicos le pidieron ayuda para su abuela y ella bajó sin dudar. Minutos después estaba en el piso del ascensor, con una llave de estrangulamiento en el cuello y la cabeza golpeada contra el suelo.
Un luchador de jiu-jitsu brasileño quedó detenido y acusado de intento de femicidio después de una agresión brutal contra dos vecinas en un edificio de Río de Janeiro. El episodio ocurrió el jueves alrededor de la 1 de la madrugada y conmocionó a los residentes del inmueble.
Una de las víctimas, de unos 40 años, habló con TV Globo y describió el terror que vivió: "Estaba lleno de odio, muchísimo odio. Tenía la intención de matar a alguien. No paraba de hablar de matar". La mujer sufrió una fractura facial y podría necesitar cirugía.
El ataque, minuto a minuto
Según su relato, la mujer dormía cuando escuchó gritos cerca de la 1 de la madrugada y bajó a ver qué pasaba. Una familia le contó que Lucas Portela Fontana Gomes había irrumpido en el departamento de una vecina de 81 años y la había atacado.
"Los niños preguntaban por su abuela. Les dije: 'Tranquilos, veré qué puedo hacer'. Fui a intentar ayudarlos. Cuando me vio, inmediatamente empezó a atacarme, sin preguntar nada", recordó la víctima, que en ese momento volvía hacia el ascensor.
Fue ahí donde el agresor, descalzo y con el torso desnudo, le ordenó que se arrodillara. Como ella se negó, comenzó a darle una patada y una ráfaga de puñetazos y codazos.
El ataque quedó grabado por una cámara de seguridad. En las imágenes se lo ve propinarle unos 30 puñetazos, aplicarle una llave de estrangulamiento y tirarla al suelo. Después se arrodilló sobre su pecho y siguió golpeándola en la cara.
El agresor la tomó del cuello y golpeó varias veces su cabeza contra el piso. Luego salió del ascensor y recorrió la portería a los gritos.
Ensangrentada y con dificultades para levantarse, la mujer logró salir del edificio y refugiarse en una estación de servicio cercana.
"No paraba de decir que iba a matar a todo el mundo. Decía que iba a matar a todos los que estaban en el edificio. No paraba de darme puñetazos en la cabeza. Me protegí con el brazo, pero también me golpeó en el brazo", afirmó.
"Cuando intentó estrangularme, casi me desmayo, pero logré reaccionar. Fue entonces cuando me puse a rogarle a Dios. Pensé: 'Dios mío, ¿voy a morir?'. Me estaba asfixiando", contó.
"Solo agredía a mujeres"
Para la víctima, el atacante mostró un odio particular hacia las mujeres. Aunque había otros residentes en el edificio, sostuvo que las agresiones físicas se dirigieron exclusivamente contra ellas.
"Solo agredía a mujeres. Su problema era con las mujeres, no sé por qué. Solo agredía a mujeres e intentaba entrar por la fuerza en departamentos donde había mujeres", declaró.
La mujer explicó que todavía tiene mucho dolor en la cabeza, el brazo y la panza por la golpiza.
Resistencia y detención
Después del ataque, Lucas regresó al tercer piso. Por la mañana, efectivos del 6º BPM (Tijuca) y agentes de la Guardia Municipal llegaron al lugar. Según el informe policial, el agresor se resistió a la detención e intentó arrebatarle el arma a un oficial.
Los policías le dispararon a las piernas y, aun herido, Lucas intentó escapar por las escaleras. Finalmente fue inmovilizado con una pistola eléctrica.
El caso quedó en manos de la 18ª DP, donde permanece detenido y a disposición de la Justicia.
Las víctimas fueron trasladadas al Hospital Municipal Souza Aguiar. La anciana seguía internada en estado estable, mientras que la mujer agredida en el ascensor recibió el alta médica.
Qué dijo el agresor
En su declaración, Lucas Portela Fontana Gomes afirmó no recordar lo sucedido. La policía investiga si había consumido drogas antes de los ataques.
El detective Álvaro Gomes, de la comisaría 18 (Tijuca), señaló que los testimonios de las víctimas indican que Lucas presentaba un comportamiento propio de alguien bajo los efectos de sustancias.
"Dice que no recuerda los hechos, pero cuando le preguntamos si hay alguna motivación que pueda atribuirle, dice que consume sustancias anabólicas", declaró el jefe de policía.