Cansados de los arrebatos, los vecinos de San Francisco de Álava armaron su propia estrategia y la Policía ya camina el barrio
Se cansaron de esperar patrulleros que no llegaban y salieron a golpear puertas: así consiguieron que la Policía camine el barrio. Ahora la apuesta es que la presencia no se corte, pero la decisión no depende de ellos.
Los residentes de San Francisco de Álava se organizaron por su cuenta y consiguieron que la Unidad Regional 1 ponga en marcha un Comité de Seguridad Comunitaria con policías caminantes en todo el sector. La primera jornada de patrullaje se hizo la semana pasada, de 8:30 a 20:30, y los vecinos la evaluaron como muy positiva.
La iniciativa nació del hartazgo por la falta de prevención y de la decisión de los propios vecinos de tomar la delantera. Una de las referentes del barrio contó cómo fue el proceso: "Como primera experiencia, para nosotros fue muy positivo. Hicimos un cronograma de vulnerabilidad donde exponemos los lugares más frágiles de todo el sector del barrio, y trabajando en equipo conjuntamente con los vecinos, indicamos a los caminantes el recorrido que ellos van a realizar".
Qué delitos golpean a la zona
El robo de baterías de vehículos, los arrebatos de celulares en la vía pública y los ingresos de malvivientes a domicilios particulares son los hechos que más preocupación generan. Esas situaciones suelen agravarse por el merodeo de personas en situación de consumo.
La modalidad de policías caminantes no solo apunta a disuadir esos delitos en las zonas más complejas, adonde los patrulleros rara vez entraban durante el día, sino que también abrió un canal de diálogo directo entre la fuerza y los vecinos.
La referente vecinal aclaró que el Centro Vecinal local está a la espera de nuevas elecciones tras el vencimiento de mandatos, por lo que esta red de seguridad comunitaria surgió puramente del esfuerzo y la organización de los residentes.
El pedido para que no se corte
Hoy las recorridas preventivas se hacen una vez por semana, pero los vecinos quieren sumar más jornadas para consolidar la presencia policial. "Lamentablemente estamos a un pasito de que recién se haya iniciado, pero esto depende de la cúpula del Ministerio de Seguridad. Espero que ellos vean que nosotros como vecinos agradecemos la herramienta, porque me parece que es el camino para acercar al vecino y que erradique un poco a esta gente que nos va estudiando los movimientos", concluyó, con el pedido de que el programa no se interrumpa.