Cerraron el portón de la fábrica de tractores y adentro quedaron 450 empleados
Economía

Cerraron el portón de la fábrica de tractores y adentro quedaron 450 empleados

Tres quincenas sin cobrar, dos audiencias sin respuestas y una deuda que ya supera los $1000 millones. Los 450 empleados de Pauny decidieron no moverse del predio hasta que alguien les diga cuándo cobran.

La planta de tractores Pauny, ubicada en Las Varillas, Córdoba, amaneció este martes con la actividad completamente detenida. Los trabajadores tomaron la fábrica en reclamo por los salarios que la empresa les debe desde hace tres quincenas.

En el portón principal colgaron un cartel que dice “Fábrica tomada” y, del lado de afuera, encendieron una fogata con cubiertas. Las columnas de humo se vieron desde varios puntos de la ciudad.

La decisión llegó después de dos audiencias en la Secretaría de Trabajo de la Provincia en las que, según el reclamo sindical, la firma no presentó ninguna propuesta concreta. Pauny es una de las empresas históricas del sector de maquinaria agrícola argentino.

Tres quincenas sin cobrar y una deuda que no para de crecer

Los 450 empleados acumulan tres quincenas impagas: la segunda de septiembre y las dos de octubre. Según fuentes gremiales, el salario promedio ronda los $700.000 por quincena, por lo que la deuda salarial ya supera los $1000 millones, sin contar cargas sociales ni contribuciones patronales.

El esquema de suspensiones venía funcionando desde hacía tiempo: la planta abría miércoles, jueves y viernes, y los operarios cobraban el 75% del sueldo. Ese acuerdo estaba aprobado en el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y contaba con el aval de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

El miércoles pasado la situación se complicó todavía más, cuando la empresa les pidió a los trabajadores que no concurrieran por falta de actividad. El gremio rechazó la instrucción y los empleados igual se presentaron.

De la municipalidad a la casa del presidente

El lunes hubo una protesta frente a la Municipalidad de Las Varillas, donde funciona la delegación de la Secretaría de Trabajo. Según el Diario de Las Varillas, la movilización siguió hasta la vivienda del presidente de la compañía, Raúl Giai Levra, donde hubo pintadas y lanzamiento de huevos.

Ese mismo medio local informó que cuatro trabajadores, señalados como responsables de algunos de los daños de esa jornada, tenían prohibido el ingreso a la planta.

Este martes los operarios no respetaron el cronograma de suspensiones —que fijaba el cierre los lunes y martes— y directamente entraron a la fábrica.

La inspección y el pedido del gremio

Alrededor de las 8:40 fue convocada Griselda Cagnasso, titular de la delegación local de Trabajo, que constató la situación en el lugar. Los dirigentes sindicales se quedaron afuera del predio, mientras familiares de los trabajadores se acercaron al portón para hablar con ellos a través de las rejas.

La UOM le pidió formalmente a la Secretaría de Trabajo que dé de baja el acuerdo del procedimiento de crisis, argumentando el incumplimiento de la empresa. El gremio reclama que todos los empleados vuelvan a cumplir funciones y que, cuando lleguen los pagos, se abonen al 100% del salario y no al 75%.

Los números que muestran el deterioro

Los indicadores financieros de Pauny reflejan la gravedad de la situación. Cuando estalló la crisis, el miércoles pasado, en la central de deudores del Banco Central figuraban 143 cheques rechazados por poco más de $1000 millones. En menos de una semana, esa cifra trepó a 168 cheques y $1237,9 millones.

Qué puede pasar con el salvataje

La próxima instancia es la audiencia del jueves en la Secretaría de Trabajo. Allí se espera alguna novedad sobre la única alternativa de salvataje que aparece por ahora: el ingreso de un inversor o accionista externo con capital suficiente para, al menos, revertir el pasivo salarial.

En las dos audiencias previas, según la fuente sindical, la empresa no presentó el plan de pagos que se le había solicitado.

El gobierno de Córdoba sigue de cerca las negociaciones por tratarse de una empresa emblemática de la maquinaria agrícola cordobesa y nacional. Una alternativa intermedia sería que la Provincia otorgue un adelanto a modo de subsidio o préstamo blando para aliviar la situación social. En ese esquema, una de las figuras a las que se mira es Manuel Calvo, jefe de Gabinete del gobernador Martín Llaryora y oriundo de Las Varillas.

Desde la empresa hay hermetismo. En Las Varillas se habla de una posible venta, aunque no hay certezas.

El secretario general de la UOM San Francisco, Lucas Sarmiento, indicó que el gremio está en diálogo con el municipio y con el gobierno provincial, que acercarían ayuda a los trabajadores. En paralelo, se puso en marcha una campaña solidaria para asistir a las familias afectadas.

Los trabajadores permanecen dentro de la planta y planean quedarse hasta recibir una respuesta sobre los salarios adeudados.

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