Dejaron el motel y volvieron por una joya: lo que había debajo del colchón los delató
Una pareja dejó una habitación del motel Gato Negro y volvió minutos después con una excusa. No los dejaron entrar. Poco después, la empleada de limpieza encontró algo debajo del colchón que cambió todo. ¿Qué escondían?
Una pareja que había ocupado una habitación del motel Gato Negro, en la zona de avenida Circunvalación, se retiró del lugar, pero minutos después regresó con una excusa que terminó por complicarlos: aseguraron que se habían olvidado una joya y pidieron volver a entrar. No los dejaron.
Poco después, una empleada de limpieza que ingresó a la habitación para hacer las tareas habituales se topó con algo que no esperaba: un revólver cargado escondido debajo del colchón.
El hallazgo y la reacción inmediata
La trabajadora dio aviso a las autoridades y personal policial acudió al establecimiento. Allí constataron que se trataba de un arma calibre 32, acompañada por seis cartuchos del mismo calibre.
El revólver y las municiones fueron retirados y quedaron a disposición de las autoridades correspondientes.
Hasta el momento, no trascendieron las identidades de las personas que ocuparon la habitación ni se conocieron mayores detalles sobre las circunstancias en las que el arma llegó al motel.
La hipótesis que tomó fuerza
El caso generó todo tipo de conjeturas. Un detective arriesgó una hipótesis que ya había circulado en junio pasado, cuando se incautó un arma de puño de aire comprimido en una habitación del motel Ciervo Blanco.
Según esa versión, el arma podría estar vinculada a una práctica conocida como gunplay: se incorporan armas reales o no, cargadas o no, en prácticas de dominación, sumisión o fetichismo. La teoría no está confirmada y por ahora es solo una línea de investigación.
El episodio del Gato Negro reavivó la discusión sobre estas prácticas y el riesgo que implican cuando se usan armas de fuego reales.