1.764 hectáreas donadas en 1948, terraplenes que torcieron el curso del agua y una veintena de años de pelea judicial: así estaba el Legado Deliot antes del primer ingreso de la Municipalidad.
La Municipalidad de Rosario puso un pie, por primera vez, en las 807 hectáreas del Legado Deliot que durante décadas estuvieron en manos de un particular en las islas del Paraná. El ingreso, confirmado tras más de veinte años de litigios, abre la recuperación efectiva de un territorio de alto valor ambiental que hasta ahora quedaba fuera del control de la ciudad.
El Legado Deliot abarca en total 1.764 hectáreas donadas al municipio por el filántropo Carlos Deliot en 1948. De ese total, el llamado Lote 1 —las 807 hectáreas que ahora vuelven a manos públicas— había quedado bajo ocupación privada. Con la restitución, esas tierras se suman a los sectores que ya administra Rosario y permitirán ampliar la Reserva Municipal Los Tres Cerros.
Qué encontraron en el predio
El terreno fue explotado durante más de dos décadas con actividad ganadera y recibió distintas intervenciones. Entre ellas se cuentan terraplenes que modificaron el escurrimiento natural del humedal, además de caminos, viviendas y galpones levantados en la zona.
Ahora los equipos técnicos empezarán a relevar el estado de las tierras y a medir el impacto ambiental de esas obras. La idea no es demoler todo lo que hay: primero se definirá qué construcciones deben retirarse, cuáles necesitan tareas de remediación y si algunas instalaciones pueden reutilizarse para la gestión futura del territorio. La prioridad, según el planteo municipal, es restaurar el humedal sin sumar nuevos daños al ecosistema.
El operativo estará a cargo de la Municipalidad junto al Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario y las organizaciones que integran la Comisión Multisectorial Legado Deliot. También participa Protección Civil y hay articulación con las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.
Una pulseada judicial que duró dos décadas
La recuperación es el desenlace de un largo conflicto con el empresario ganadero Enzo Mariani, que ocupaba las tierras y había buscado quedarse con la propiedad mediante una demanda de usucapión. La gestión de Pablo Javkin empujó ese frente para poder cerrar el convenio de restitución.
En 2021 la Justicia rechazó la usucapión. Después de varias apelaciones, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el último recurso en 2024. Ya en octubre de 2025, la Justicia de Victoria ordenó devolver las tierras a Rosario, y esa decisión fue confirmada por la Cámara Segunda de Apelaciones de Paraná en agosto de 2026.
El fallo no solo reconoció el derecho del municipio a recuperar el predio: también mantuvo las condenas económicas ligadas a la ocupación. Para agilizar el cumplimiento, Javkin firmó un convenio con el ocupante que fija un procedimiento de restitución progresiva, con plazos y obligaciones concretas. Así se evita seguir discutiendo en tribunales cada etapa de la entrega.
Qué se proyecta para las tierras recuperadas
El destino central de las 807 hectáreas será la conservación del humedal y la ampliación de la Reserva Los Tres Cerros. Pero la recuperación también abre otras puertas: prevención de incendios e investigación ambiental.
Un punto estratégico es que este sector tiene acceso terrestre desde la conexión vial Rosario-Victoria. Eso permite evaluar la instalación de una base permanente de Protección Civil para monitorear, prevenir y responder ante incendios en las islas. También se busca ampliar los espacios de investigación científica, educación ambiental, estudio de la biodiversidad y ecoturismo compatible con la preservación del Delta.
Qué es el Legado Deliot
Las 1.764 hectáreas fueron donadas por Carlos Deliot a la Municipalidad en 1948. El predio está en la Isla Charigüe, detrás de la isla El Espinillo, frente a las costas de Rosario, aunque en jurisdicción de la provincia de Entre Ríos.
En 2013, con el decreto Nº 1531 que creó la Comisión Multisectorial Legado Deliot, arrancaron las gestiones para recuperar y poner en valor el sitio. De esa comisión participan, entre otros, el Taller de Comunicación Ambiental, Taller Ecologista, El Paraná No Se Toca, Multisectorial Humedales, Mundo Aparte, ARPEMO, la Universidad Nacional de Rosario, representantes del Concejo Municipal y distintas áreas del municipio.
En 2018, en el marco del Plan de Manejo de la zona en posesión con acceso desde el río Paraná —unas 370 hectáreas—, se hizo una votación pública en el portal Rosario Participa. La ciudadanía eligió el nombre "Reserva Los Tres Cerros" para un sector de riqueza arqueológica reconocido como asentamiento de pueblos originarios.
El nombre remite a los primeros pobladores. "Los Tres Cerros" alude a los montículos de tierra construidos por los Chaná, indígenas del delta que ocuparon los sectores naturalmente elevados de las islas, como albardones y médanos, y que también levantaron montículos conocidos localmente como cerros o cerritos, donde instalaron sus asentamientos y enterraron a sus muertos.
En 2024 el Plan de Manejo de la Reserva Los Tres Cerros se presentó en Entre Ríos para pedir la categoría de Parque Natural dentro del Sistema de Áreas Naturales Protegidas provincial. Quedaron afuera del plan las zonas bajas y poco accesibles y el Lote 1, las 807 hectáreas que ahora vuelven al patrimonio público y que sí tienen ingreso desde la traza vial Rosario-Victoria. La restitución permite incorporar sectores de alto valor ambiental que estaban fuera del esquema de gestión y, además, entrar a la reserva por tierra.
Los objetivos del Plan de Manejo
El Plan de Manejo de la Reserva Los Tres Cerros empezó a trabajarse en 2018 por la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, junto a un equipo de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR y la Comisión Multisectorial Legado Deliot. Se presentó en mayo de 2024 con estos objetivos:
— Conservar la biodiversidad de la Reserva Municipal Los Tres Cerros con un espacio de recreación responsable y respetuoso del ambiente.
— Delimitar las zonas de uso recreativo, mantener las infraestructuras actuales y desarrollar otras obras y servicios necesarios.
— Fomentar actividades con universidades, programas de estudio e investigación científica.
— Impulsar las gestiones judiciales para recuperar y ampliar los terrenos de la reserva que forman parte del Legado Deliot en la zona de islas de Victoria.
— Sensibilizar a la población sobre el valor de los humedales y los beneficios ecosistémicos que brindan más allá del uso recreativo.
— Fortalecer la capacitación del personal permanente del Parque Natural y de los guías de sitio, con visitas guiadas periódicas y actividades de ecoturismo.
— Consolidar las relaciones con la Comisión Multisectorial "Legado Deliot", la Municipalidad de Victoria y el PIECAS, integrando la gestión de la reserva en redes de colaboración.


